En un contexto económico marcado por la necesidad de generar ingresos, el trabajo en plataformas digitales como Uber, Cabify, DiDi, Rappi y PedidosYa registró un crecimiento sostenido en Argentina, donde ya se estima que más de un millón de personas trabajan como choferes o repartidores.
La suba se da en paralelo a un mercado laboral más complejo: la tasa de desocupación alcanzó el 7,5% en el cuarto trimestre de 2025, el nivel más alto para ese período desde 2020. Frente a este escenario, cada vez más personas recurren a estas plataformas como fuente principal de ingresos o como complemento de otros trabajos.
Según estimaciones del sector, alrededor de 900 mil personas se desempeñan como conductores, mientras que unos 200 mil trabajan en el reparto de pedidos. Aunque no existen cifras oficiales precisas, debido al alto nivel de informalidad, los datos reflejan un crecimiento “exponencial” en los últimos años.
Desde el Sindicato de Base de Trabajadores por Aplicación (SiTraRepA), señalaron que este aumento responde tanto a la pérdida de empleo formal como a la necesidad de sostener el poder adquisitivo. En ese marco, los ingresos dependen en gran medida de la cantidad de pedidos o viajes realizados.
De acuerdo a los relevamientos, un repartidor llegó a percibir en diciembre de 2025 unos $3.033 por pedido en promedio. Para cubrir gastos básicos, se necesitaron alrededor de 454 entregas mensuales. En la práctica, esto implica jornadas extensas: entre 10 y 12 horas diarias, seis días por semana, con ingresos cercanos a $1,3 millones.
Las tarifas varían según el día: de lunes a jueves se pagan entre $1.200 y $3.000 por entrega, mientras que los fines de semana pueden alcanzar entre $2.500 y $3.000. Sin embargo, la caída en la cantidad de pedidos hace que, en promedio, se realicen apenas dos entregas por hora.
El fenómeno también muestra cambios en el perfil de los trabajadores. Más del 60% combina esta actividad con otro empleo y el 70% trabaja entre cinco y siete días a la semana, con jornadas de unas 7,5 horas diarias. La edad promedio es de 36 años, casi la mitad tiene estudios superiores y más del 30% de los conductores son mujeres, una participación que viene en aumento.






