El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció el aumento de la morosidad en familias y consumidores, aunque atribuyó la situación al sobreendeudamiento tomado durante la etapa de alta inflación. “Creyeron que la inflación iba a licuar las deudas y eso no pasó”, afirmó durante una entrevista televisiva. 

El funcionario admitió que los bancos comenzaron a registrar mayores dificultades en el cobro de préstamos personales y tarjetas de crédito, especialmente en sectores minoristas. Sin embargo, sostuvo que el fenómeno responde al cambio de escenario económico impulsado por el Gobierno de Javier Milei.

Según explicó, durante años las entidades financieras se enfocaron principalmente en financiar al Estado, mientras el crédito privado tenía un rol reducido. “Desde que llegó el presidente Milei, los bancos empezaron a funcionar nuevamente de bancos”, aseguró. 

Caputo también reveló que el Gobierno mantuvo conversaciones con distintas entidades financieras para intentar aliviar la situación de los deudores mediante la extensión de plazos y tasas más bajas. No obstante, aclaró que muchas decisiones dependen exclusivamente de los bancos.

En paralelo, el ministro buscó llevar tranquilidad sobre la evolución de la economía y afirmó que “lo peor ya pasó”. En ese sentido, sostuvo que la inflación comenzó a desacelerarse luego del pico registrado en marzo y aseguró que el proceso de desinflación continuará durante los próximos meses. 

Además, destacó la baja reciente de las tasas mayoristas y aseguró que existe una recomposición de la demanda de pesos dentro del sistema financiero. “Hoy el superávit es la madre de la estabilidad”, señaló al defender el rumbo económico del oficialismo.

Las declaraciones llegan en un contexto marcado por la caída del consumo, la pérdida del poder adquisitivo y el crecimiento del endeudamiento familiar, factores que mantienen bajo presión a gran parte de la economía doméstica.