El derrumbe del estacionamiento subterráneo en el complejo Estación Buenos Aires no solo dejó 65 autos destruidos y cerca de 200 personas evacuadas, sino que además destapó una profunda crisis interna en la administración del predio.

Mientras avanzan las pericias técnicas para determinar las causas del colapso estructural, salió a la luz un dato que incrementó el malestar entre los propietarios: 14 de los 17 integrantes del Consejo de Administración del sector afectado habrían presentado su renuncia días antes del derrumbe.

Renuncia masiva y reclamos acumulados

Según trascendió entre los vecinos, la dimisión en bloque se produjo ante la falta de respuestas de la administración frente a reclamos reiterados por problemas estructurales y de mantenimiento.

La renuncia masiva evidenciaría un conflicto institucional previo que se arrastraba desde hacía tiempo y que ahora adquiere mayor gravedad tras el colapso de la losa del subsuelo.

Los propietarios sostienen que existían advertencias y pedidos de intervención que no habrían sido atendidos con la urgencia necesaria.

Un conflicto que se profundiza

El complejo Estación Buenos Aires, uno de los desarrollos habitacionales más grandes de la zona sur porteña, quedó bajo la lupa no solo por la falla estructural sino también por la gestión interna.

En este contexto, la inacción administrativa señalada por los vecinos se convierte en un elemento central para las investigaciones y eventuales responsabilidades civiles.

Mientras tanto, las familias afectadas continúan a la espera de definiciones sobre la seguridad del edificio y los pasos legales a seguir, en medio de un clima de fuerte tensión y desconfianza hacia la conducción del consorcio.