Este domingo 18 de octubre se celebra el Día de la Madre en la Argentina, una fecha que por tradición se festeja cada tercer domingo de octubre y que reúne a las familias alrededor de la mesa, los regalos y los recuerdos.

A lo largo de las décadas, el cine y la televisión también construyeron personajes maternos que quedaron grabados en la memoria de varias generaciones. Algunos desde la ternura, otros desde el humor y varios desde la lucha. Este es un repaso por las mamás de la pantalla más recordadas.

Las que eligieron cuidar sin condiciones

Belén Fraga, el personaje de Romina Yan en Chiquititas, es quizás el mejor ejemplo de que la maternidad no depende de los lazos de sangre: fue el refugio de un hogar lleno de chicos sin familia.

En la misma línea aparece Lorelai Gilmore, de Gilmore Girls, que convirtió la relación con su hija Rory en una sociedad de confianza y complicidad. Y Molly Weasley, de la saga Harry Potter, que sumó a Harry a su familia sin pensarlo dos veces.

Las del humor y el caos cotidiano

Marge Simpson es la madre más famosa de la televisión mundial: paciente, firme y siempre dispuesta a sostener a una familia que vive al borde del desastre.

En la Argentina, el humor tiene nombres propios. Moni Argento, interpretada por Florencia Peña en Casados con hijos, rompió todos los moldes de la mamá ideal. Y Mamá Cora, de Esperando la carroza, se convirtió en un ícono de la cultura popular, con la ternura de una abuela en medio de una familia enloquecida.

Las que criaron a su manera

Donna Sheridan, el personaje de Meryl Streep en Mamma Mia!, mostró a una madre soltera, libre e independiente que nunca dejó de lado sus propios sueños.

También dejaron su marca Elizabeth James, la madre de las gemelas en Juego de gemelas, y la reina Clarisse Rinaldi, de El diario de la princesa, que guió a su nieta con elegancia y firmeza.

Las mamás de la ficción argentina reciente

La televisión local también retrató maternidades más actuales. Nancy Dupláa, como Antonia en 100 días para enamorarse, encarnó a una madre que acompaña y aprende junto a su hijo. Soledad Silveyra, en Vidas robadas, interpretó a una mujer que lo dio todo para buscar la verdad sobre su hija.

Completan la lista Mucha Ugarte, el personaje de Carina Zampini en Dulce amor, una madre de barrio que sacó adelante a sus tres hijas, y Floricienta, que asumió un rol maternal con los hermanos Fritzenwalden antes de formar su propia familia.

Muchas formas de ser mamá

Desde la disciplina hasta la locura, desde la ternura hasta la lucha, estos personajes tienen algo en común: muestran que no existe una única manera de ser madre. Una idea que, en un día como hoy, cobra especial sentido.