En el Ministerio de Economía aseguraron que la asistencia financiera de Estados Unidos no altera lo firmado con el Fondo Monetario Internacional. El apoyo de Trump y del Tesoro apunta a reforzar las reservas después de las elecciones del 26 de octubre.

Negociaciones bajo hermetismo

El Gobierno de Javier Milei y el FMI se manejan con cautela en medio de la expectativa por la asistencia financiera de la administración de Donald Trump. Según confirmaron fuentes oficiales, no habrá cambios en el programa económico acordado en abril de este año con el Fondo.

Mientras tanto, continúan las negociaciones entre los equipos técnicos del Ministerio de Economía, el Tesoro norteamericano y el Banco Central. El ministro Luis Caputo participa de los intercambios de manera directa, aunque en un marco de absoluto hermetismo.

El rol del Tesoro de EE.UU.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, adelantó el miércoles que parte del paquete de ayuda entrará en vigencia después de las elecciones legislativas del 26 de octubre. El auxilio incluiría la compra de bonos soberanos argentinos en el mercado primario y secundario, así como la implementación de un swap de monedas por US$ 20.000 millones.

En el entorno de Caputo remarcan que la prioridad es estabilizar el frente cambiario y blindar el programa económico, pero aclararon: “El anuncio de Trump y del Tesoro no cambia nada respecto a lo acordado con el FMI”.

El FMI respalda, pero sin novedades inmediatas

Desde el Fondo Monetario Internacional confirmaron que siguen de cerca las conversaciones y ratificaron su respaldo político al programa económico. “Nada más que añadir a lo dicho por la directora gerente”, señalaron fuentes del organismo, en referencia a las palabras de Kristalina Georgieva tras la cumbre de Nueva York.

El FMI evitó dar detalles adicionales y remarcó que no se esperan anuncios inminentes, lo que refuerza la idea de que el grueso de la asistencia se activará tras las elecciones.

Próximos pasos

El viaje de Luis Caputo a Washington, previsto para fines de septiembre o los primeros días de octubre, podría dar lugar a nuevas definiciones en el marco de la reunión de primavera del Fondo. Sin embargo, cerca del ministro insisten en que la prioridad es dar señales de estabilidad y evitar que el debate electoral altere el rumbo económico.