El Ejecutivo nacional anunció una nueva suba en los derechos de exportación que afecta a varios productos del sector agropecuario. La medida, que entrará en vigencia desde el lunes, ya generó malestar entre representantes del campo, que la consideran una carga extra en un contexto económico desfavorable.
Según trascendió, la resolución fue impulsada por la Secretaría de Bioeconomía y alcanza a subproductos de soja, maní, derivados del maíz y algunos tipos de arroz. Aunque aún no se publicó el detalle completo en el Boletín Oficial, se estima que los incrementos rondan entre 3 y 5 puntos porcentuales en las alícuotas.
Desde el Gobierno justifican el ajuste como una manera de “ordenar la estructura tributaria” y de aumentar los ingresos fiscales en medio del déficit. Sin embargo, voces del agro advirtieron que esta decisión podría frenar exportaciones, generar menor rentabilidad en las economías regionales y afectar la competitividad.
Entidades como la Federación Agraria y la Sociedad Rural Argentina ya expresaron su rechazo y convocan a reuniones para definir posibles medidas de protesta. “No es el momento para seguir exprimiendo al campo”, indicaron desde una de las mesas sectoriales.
Este aumento de retenciones se suma a otros cambios recientes en materia fiscal que afectan al sector productivo, y reaviva el conflicto entre el Gobierno y las entidades agropecuarias.






