En un contexto de escasez de dólares genuinos, el Banco Central de la República Argentina confirmó la toma de una nueva deuda por 3.000 millones de dólares mediante una operación de financiamiento con bancos internacionales. El objetivo inmediato es reforzar las reservas en la antesala de un fuerte vencimiento por u$s4.300 millones correspondiente a bonos Bonares y Globales.

La decisión se inscribe dentro de la estrategia económica del presidente Javier Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo, quienes vienen apelando al endeudamiento externo y a la asistencia financiera internacional para cumplir con los compromisos de deuda heredados.

Según informó la autoridad monetaria, la operación se estructuró a través de un pase pasivo (REPO) con seis entidades financieras internacionales de primera línea, utilizando como garantía bonos Bonares con vencimientos en 2035 y 2038. Se trata del segundo REPO realizado durante la actual gestión: en la operación anterior se habían utilizado Boprealescomo respaldo.

El financiamiento se concretó por el total licitado, a un plazo de 372 días, con una tasa de interés equivalente a la SOFR en dólares más un spread promedio de 400 puntos básicos, lo que representa un costo financiero cercano al 7,4% anual.

Desde el BCRA destacaron que la licitación generó ofertas por u$s4.400 millones, un 50% más que el monto buscado inicialmente. A pesar de la alta demanda, la entidad resolvió no ampliar el volumen adjudicado, argumentando que las proyecciones de acumulación de reservas permitirían cubrir las necesidades previstas para los próximos meses.

En el comunicado oficial, el organismo sostuvo que la operación refleja una mejora en el acceso al financiamiento externo y se produce en un escenario de caída del riesgo país, en línea con el proceso de ordenamiento macroeconómico y normalización del mercado de crédito.

“Esta nueva operación de REPO ratifica la capacidad del Banco Central para acceder a financiamiento en condiciones de mercado y administrar su liquidez en moneda extranjera, fortaleciendo el balance y la posición de reservas internacionales”, señalaron desde la entidad.

Sin embargo, la toma de nueva deuda para afrontar vencimientos vuelve a encender el debate sobre la sostenibilidad del esquema económico actual, que aún no logra generar un flujo significativo de dólares propios para reducir la dependencia del financiamiento externo.