En el actual mercado inmobiliario, conseguir un alquiler no depende únicamente del valor del departamento. Para muchos inquilinos, el mayor problema aparece al momento de presentar una garantía aceptada por el propietario, una condición que cada vez deja a más personas afuera.


Buscar un alquiler en Buenos Aires se volvió un proceso cada vez más difícil. Aunque los precios continúan en alza, el principal obstáculo para concretar un contrato muchas veces no es el monto mensual, sino la garantía exigida por los propietarios.

Según relevamientos recientes del mercado, un monoambiente ronda los $679.578, mientras que un dos ambientes supera los $790.000 y un tres ambientes ya supera el millón de pesos mensuales.

Pero incluso cuando un inquilino puede afrontar esos valores, muchas operaciones se frenan por la dificultad de presentar una garantía válida.

El problema de conseguir un garante

Durante años, la garantía más solicitada fue la garantía propietaria, es decir, una persona que tenga una propiedad a su nombre y que se comprometa a responder ante el dueño en caso de incumplimiento del contrato.

El problema es que cada vez menos personas pueden presentar ese respaldo.

Muchos inquilinos no tienen familiares con propiedades en la ciudad o prefieren no involucrar a terceros en un contrato de alquiler. Como resultado, numerosas operaciones inmobiliarias se demoran o directamente se caen.

El seguro de caución como alternativa

Frente a este escenario, el seguro de caución se consolidó como una alternativa cada vez más utilizada en el mercado.

Se trata de una garantía emitida por una aseguradora que respalda al propietario en caso de incumplimiento del contrato. En lugar de presentar una propiedad o un garante, el inquilino contrata una póliza que cubre posibles riesgos para el dueño del inmueble.

El sistema permite formalizar el contrato sin depender de terceros y agiliza el proceso de alquiler.

Cuánto cuesta y qué requisitos piden

El costo del seguro depende del valor del alquiler, del perfil del inquilino y de las condiciones del contrato.

Por ejemplo, para un alquiler de $500.000 con $100.000 de expensas, el costo inicial del seguro puede rondar $1.000.000, generalmente abonado una sola vez al inicio del contrato.

Para solicitarlo, las aseguradoras suelen pedir:

  • Recibos de sueldo o comprobantes de ingresos
  • Antigüedad laboral mínima
  • Certificación de ingresos en caso de trabajadores autónomos
  • Copia preliminar del contrato de alquiler

Además, se evalúa que el valor del alquiler sea proporcional a los ingresos del solicitante.

Una herramienta cada vez más común

Desde el sector asegurador explican que el crecimiento del seguro de caución responde a una realidad del mercado inmobiliario actual: muchas personas tienen capacidad de pago, pero quedan excluidas por no poder presentar una garantía tradicional.

Según explicó Carlos Salinas, representante de Providencia Seguros, el objetivo es facilitar el acceso al alquiler con criterios claros.

“Hoy muchas personas pueden pagar el alquiler, pero no logran firmar el contrato por la garantía. El seguro de caución permite ordenar el proceso y reemplazar la garantía propietaria”, señaló.

En un contexto de precios elevados y condiciones más exigentes, esta herramienta se posiciona como una solución cada vez más utilizada para ingresar al mercado de alquileres.