Un informe de la consultora Moiguer volvió a poner en foco la pérdida del poder adquisitivo en Argentina a través de un indicador tan cotidiano como contundente: el llamado “Índice Pizza”.
El estudio, correspondiente al primer trimestre de 2026, muestra cómo el deterioro del salario real impacta directamente en el consumo diario y en los hábitos de compra de los argentinos.
Una medida simple para reflejar la crisis
El “Índice Pizza” calcula cuántas pizzas básicas puede comprar un trabajador con un salario mínimo, vital y móvil.
Los resultados son elocuentes:
- En 2015, un sueldo mínimo permitía comprar 33 pizzas
- En 2026, ese mismo ingreso alcanza para apenas 12 pizzas
La caída refleja un fuerte deterioro del poder de compra, en un contexto donde el 50% de los hogares tiene ingresos inferiores a los 1.000 dólares mensuales.
Ingresos que no alcanzan
El informe también señala que:
- El ingreso promedio mensual de un trabajador es de 680 dólares
- El 52% de los hogares percibe que sus ingresos pierden frente a la inflación
Esto confirma que la mejora de algunas variables macroeconómicas no logra traducirse en una mejora concreta en la vida cotidiana.
La “triple infidelidad” del consumidor
Frente a este escenario, el estudio identifica un cambio profundo en el comportamiento de consumo, al que denomina “triple infidelidad”.
Infidelidad al canal
Los consumidores diversifican dónde compran:
- Caída del 5,2% en supermercados y mayoristas
- Crecimiento del 9% en almacenes y kioscos
Infidelidad a la marca
El precio pasa a ser el factor central:
- El 83% redujo compras de primeras marcas
- El 90% incorporó alternativas más económicas
- Cada hogar sumó en promedio 4,4 nuevas marcas
Infidelidad a la bandera
Se prioriza el ahorro por sobre el origen:
- El 43% compraría productos importados aunque afecten la industria local
- El 30% ya realizó compras online en el exterior
Ajuste con contradicciones
El informe también muestra una dinámica particular: mientras el 61% de la población recortó gastos en el último mes, el 68% reconoce haber realizado consumos no esenciales, como ropa, salidas o tecnología.
Este comportamiento explica, por ejemplo, el crecimiento del 3,5% en ventas en centros comerciales, pese al contexto de ajuste.
Expectativas a futuro
A pesar del deterioro actual:
- El 39% evalúa negativamente la situación del país
- El 46% cree que la economía mejorará en los próximos 12 meses
- El 42% confía en que su capacidad de compra crecerá






