Los mercados internacionales comenzaron la semana con fuertes pérdidas ante el temor de que el conflicto en Medio Oriente se extienda a otros países. El precio del petróleo volvió a superar los 100 dólares y las bolsas de Asia registraron caídas de hasta el 6%.
La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a sacudir a los mercados financieros globales. La posibilidad de que la guerra se prolongue y se extienda a nuevos países provocó un fuerte aumento en el precio del petróleo y un derrumbe en las principales bolsas del mundo.
El barril de crudo en el mercado internacional volvió a superar los 100 dólares, niveles que no se registraban desde el inicio de la guerra en Ucrania en 2022. La suba refleja la creciente preocupación por el impacto del conflicto en el suministro energético global.
Caídas en los mercados asiáticos
Los primeros mercados en reaccionar fueron los de Asia, donde los inversores mostraron un fuerte nerviosismo frente a la posibilidad de una escalada regional de la guerra.
En Japón, el índice Nikkei 225 se desplomó 5,24%, reflejando la preocupación por el impacto que podría tener una crisis energética en la cuarta economía del mundo.
El país asiático depende en gran medida del petróleo proveniente de Medio Oriente: cerca del 95% de su abastecimiento energético llega desde esa región.
Ante este escenario, la primera ministra Sanae Takaichi informó que Japón cuenta con reservas estratégicas equivalentes a 254 días de consumo, y que el gobierno evalúa liberar parte de ellas para estabilizar el mercado.
Golpe para Corea del Sur y China
La preocupación también alcanzó a Corea del Sur, uno de los mayores importadores de petróleo del mundo.
El índice KOSPI cerró la jornada con una caída cercana al 6%, afectado por el temor a interrupciones en el suministro energético.
En China, los principales indicadores bursátiles también registraron retrocesos:
- El índice Shanghai Composite cayó 0,7%.
- El Hang Seng de Hong Kong retrocedió 1,4%.
Señales de alerta en Wall Street
Las tensiones también se reflejan en los futuros de Wall Street, que anticipan una jornada negativa para los mercados estadounidenses.
Antes de la apertura, los principales indicadores registraban pérdidas:
- El S&P 500 caía 1,12%.
- El Nasdaq Composite retrocedía 1,16%.
- El Dow Jones mostraba una baja de 1,24%.
Otro indicador clave, el VIX, conocido como el “índice del miedo”, llegó a subir 12%, reflejando el aumento de la volatilidad en los mercados financieros.
Europa también opera en rojo
Las caídas también se extendieron a Europa. El índice Euro Stoxx 50 registró una baja de 1,82%, mientras que los principales mercados nacionales mostraron pérdidas generalizadas.
Entre ellos:
- El DAX de Alemania cayó 1,32%.
- El CAC 40 de Francia retrocedió 1,92%.
- El FTSE 100 del Reino Unido bajó 1,18%.
La evolución del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán se convirtió así en el principal factor de incertidumbre para la economía global.
Los inversores temen que una guerra prolongada afecte el suministro energético mundial y profundice la volatilidad en los mercados financieros.






