Ricardo Gelpi describió la situación de las universidades nacionales como «dramática» y reveló que los salarios docentes perdieron hasta un 40% de su valor desde que asumió Milei. Más de 700 investigadores ya abandonaron sus cátedras en la UBA.
En la previa de la cuarta marcha federal universitaria, el rector de la Universidad de Buenos Aires, Ricardo Gelpi, salió a dar un diagnóstico sin filtros sobre el estado del sistema universitario público. Su conclusión fue contundente: la situación actual no es sostenible.
«No hay magia que resuelva esto»
Gelpi describió a las universidades nacionales y al sistema científico argentino como en «una situación dramática» y admitió que el nivel académico se mantiene «con pinzas». Según sus propias palabras, un deterioro en la calidad de la enseñanza es inevitable si el problema estructural no se resuelve, porque simplemente «no hay magia».
El rector reveló que los gastos de la UBA se pagan con un mes de retraso y sin ningún tipo de actualización por inflación. En ese contexto, los salarios de docentes y no docentes acumulan una caída de entre el 30% y el 40% desde el inicio de la gestión libertaria.
La fuga de docentes, el problema más urgente
Más allá del deterioro edilicio, que Gelpi señaló como un riesgo concreto para quienes circulan por los edificios, el rector apuntó a otro problema igual de grave: la pérdida masiva de docentes e investigadores que se ven obligados a dejar sus cátedras para buscar trabajos mejor remunerados.
Solo en la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA ya se retiraron 440 docentes investigadores. En Ingeniería la cifra ronda los 140 a 150 profesionales, y en Agronomía y Veterinaria otro centenar siguió el mismo camino.
La ley que sigue sin reglamentarse
La Ley de Financiamiento Universitario fue aprobada por el Congreso, vetada por el Ejecutivo y luego reestablecida por el Poder Legislativo. Sin embargo, la norma aún no entró en vigor porque Milei no la reglamentó. Mientras tanto, las universidades nacionales siguen funcionando con presupuestos calculados sobre valores de 2023, en un país que acumuló cerca de 290% de inflación desde entonces.
«No entiendo por qué el gobierno hace esto. Los países que funcionan bien apostaron a la educación superior y la ciencia», reflexionó Gelpi.
El rector también respondió al cuestionamiento del Subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, quien publicó un video criticando la protesta. Para Gelpi, el reclamo no tiene color político: es la consecuencia de años de desfinanciamiento que ya llegó a un punto de quiebre.






