La masiva explosión que sacudió al Polo Industrial de Spegazzini alcanzó un depósito de Iron Mountain, la misma empresa involucrada en el trágico incendio de Barracas en 2014. El fuego afectó a varias industrias y dejó al menos 24 heridos.

La explosión que reactivó un nombre marcado por la tragedia

La noche del viernes quedó marcada por una violenta explosión en el Polo Industrial Spegazzini, en Ezeiza, que derivó en un incendio de grandes proporciones y puso nuevamente bajo la lupa a la empresa Iron Mountain. El intendente de Ezeiza, Gastón Granados, confirmó que uno de los depósitos afectados por la explosión y las llamas pertenece a la firma, recordada por el siniestro de 2014 en Barracas que dejó diez muertos y fue declarado intencional.

Aunque el fuego se habría originado en una planta de agroquímicos, la propagación alcanzó rápidamente a establecimientos vecinos, entre ellos depósitos de neumáticos, envases plásticos y una papelera que, según Granados, corresponde a Iron Mountain.

Una empresa con un antecedente que aún resuena

El nombre de Iron Mountain quedó grabado en la memoria colectiva tras el incendio del 5 de febrero de 2014 en Barracas, donde murieron diez bomberos y rescatistas mientras combatían un fuego cuya intencionalidad fue confirmada judicialmente.

Esa tragedia derivó en una causa penal por la presunta destrucción de documentos sensibles de unas 600 empresas, entre ellas HSBC y Sideco. Por el hecho, 18 directivos y exfuncionarios porteños fueron enviados a juicio oral, y el episodio se convirtió en uno de los mayores escándalos corporativos de la última década.

La aparición de otro depósito de la firma en un nuevo siniestro volvió a encender el debate sobre las medidas de seguridad y la supervisión estatal.

Cómo fue la explosión en el Polo Industrial de Ezeiza

El estallido ocurrió alrededor de las 21 en el Polígono de Spegazzini, un sector industrial abierto con plantas petroquímicas ubicado frente al Polo Industrial cerrado, del otro lado de la Autopista Ezeiza–Cañuelas. La onda expansiva sorprendió a los vecinos, rompió vidrios en decenas de viviendas y llegó hasta la casa del intendente, situada a un kilómetro de distancia.

El impacto obligó a al menos 24 personas a buscar atención médica por heridas causadas por vidrios, golpes o inhalación de humo. Entre los afectados hubo una mujer embarazada intoxicada y un hombre que sufrió un infarto.

Heridos y daños estructurales

El Hospital Eurnekian recibió a ocho pacientes, siete de ellos con lesiones leves y uno con una fractura expuesta en un brazo que requirió cirugía. En paralelo, el Canning Health Institute confirmó la atención de 22 heridos por cortes, politraumatismos y quemaduras, todos fuera de peligro.

El fuego se extendió sobre una planta de neumáticos, la fábrica de agroquímicos donde se habría iniciado el siniestro, una papelera, almacenes industriales y depósitos vinculados a varias firmas, incluyendo Iron Mountain.

Un operativo masivo para contener el incendio

Bomberos de más de 20 dotaciones trabajaron durante toda la noche para controlar el fuego, que generó una densa columna de humo visible a kilómetros. Granados informó este sábado que el incendio estaba “controlado”, aunque persistían sectores calientes dentro del predio.

Las autoridades continúan evaluando daños y analizando el riesgo ambiental provocado por la combustión de materiales químicos e inflamables.