El empresario argentino Federico “Fred” Machado, acusado de integrar una red internacional de narcotráfico y lavado de dinero, fue extraditado a Estados Unidos y se declaró “no culpable” ante la Justicia federal de ese país. Durante la audiencia inicial, el imputado rechazó un acuerdo de colaboración con los fiscales estadounidenses, negándose a aceptar un juicio abreviado.

Machado, de 57 años, enfrenta cargos por tráfico de drogas y lavado de activos en una causa que investiga el uso de empresas fantasma y aeronaves privadas para el traslado de estupefacientes entre América Latina y Estados Unidos.

De la extradición a la negativa

El empresario fue extraditado el 5 de noviembre, luego de que la Corte Suprema argentina avalara la medida y el Poder Ejecutivo firmara la orden correspondiente. Hasta ese momento permanecía con arresto domiciliario, aunque había sido trasladado a una dependencia de la Policía Federal por incumplir en reiteradas ocasiones las condiciones impuestas por el juez Gustavo Villanueva.

Machado había sido detenido en 2021 en el aeropuerto de Neuquén tras una alerta roja emitida por Interpol, y fue entregado a tres agentes del Servicio de Marshals de Estados Unidos, que lo escoltaron en un vuelo desde Ezeiza hasta Houston.

Los cargos y el rechazo al acuerdo

Una vez en suelo estadounidense, la fiscalía le ofreció un acuerdo de cooperación que implicaba admitir parcialmente su responsabilidad a cambio de una reducción de pena, pero Machado rechazó el trato y se declaró inocente de todos los cargos. De ser hallado culpable, podría enfrentar una pena máxima de cadena perpetua.

El vínculo con la política argentina

El caso cobró relevancia en la Argentina por los supuestos vínculos económicos con el diputado José Luis Espert, actualmente de licencia. La investigación detectó una transferencia no declarada de 200.000 dólares a su campaña presidencial de 2019 y 36 vuelos realizados en aeronaves asociadas al empresario.

Espert negó cualquier irregularidad y sostuvo que la transferencia correspondía a una consultoría minera en Guatemalarealizada por la empresa Minas del Pueblo, propiedad de Machado.

La defensa del empresario

Desde su extradición, Machado insiste en que es víctima de una confusión. En declaraciones previas, dijo:

“No soy narco, no tengo nada que ver con drogas. Estuve en el lugar equivocado, con la gente equivocada”.

El empresario también aseguró que mantiene contacto con su defensa en Argentina y que “Dios sabrá la verdad” sobre lo ocurrido.

Qué viene ahora

La Justicia estadounidense continuará con la etapa de presentación de pruebas y audiencias preliminares, en las que podrían sumarse nuevos documentos financieros y testimonios. Los fiscales sostienen que Machado actuaba como pieza clave de una red internacional de tráfico aéreo de cocaína, utilizando su flota de aviones privados para camuflar operaciones ilegales bajo actividades empresariales.

Por el momento, el empresario permanecerá detenido en una prisión federal mientras avanza el proceso judicial.