En la previa de Semana Santa, los precios de los productos típicos de Pascuas volvieron a reflejar la presión inflacionaria y encendieron las alarmas en los hogares. Según un relevamiento privado, algunos artículos registraron subas de hasta el 63% en comparación con el año pasado, en un contexto de inflación sostenida durante los últimos meses. 

Entre los productos más afectados se destacan las roscas de Pascua. La versión artesanal de 500 gramos pasó de costar unos 8.000 pesos en 2025 a cerca de 13.000 en 2026, lo que representa el mayor incremento. También subieron las roscas de mayor tamaño y las versiones industriales, aunque en menor medida. 

En el rubro de pescados, el calamar lidera los aumentos con un alza del 58%, impulsado por una mayor demanda internacional que impacta en los precios locales. Otros productos como el filet de merluza, las milanesas de pescado y el kanikama también registraron subas, aunque más moderadas. 

Los huevos de Pascua tampoco quedaron al margen. Las distintas presentaciones muestran incrementos que van desde el 27% hasta el 49%, mientras que los huevos rellenos —muy populares en los últimos años— alcanzan valores cercanos a los 30.000 pesos para piezas de 500 gramos. 

El aumento en estos productos responde a una combinación de factores. Por un lado, el encarecimiento internacional del cacao, afectado por problemas climáticos y de producción en África, elevó los costos del chocolate. Por otro, el incremento de insumos clave como harina, azúcar, huevos y energía impacta directamente en la producción local. 

A esto se suman factores estructurales de la economía, como los costos logísticos, salariales e impositivos, en un escenario donde el consumo se mantiene debilitado, lo que obliga a los comercios a ajustar precios para sostener márgenes.

De esta manera, la canasta de Pascuas se convierte en un reflejo más de la presión inflacionaria que atraviesa la economía argentina, con aumentos que, en muchos casos, superan ampliamente la evolución general de los precios.