La presión tributaria municipal y el peso de las tasas locales generan debates permanentes en la economía cotidiana de los vecinos bonaerenses.

Un informe revela el peso de las tasas locales en 52 distritos bonaerenses, exponiendo las diferencias en la carga tributaria que afrontan los contribuyentes y los comercios del Conurbano.

El bolsillo de los vecinos y comerciantes bonaerenses vuelve a estar en el centro de la escena tras conocerse un estudio que mide la presión fiscal de los municipios en la provincia de Buenos Aires. De acuerdo con los indicadores relevados en 52 partidos, el distrito de Hurlingham encabeza la lista con el 3,16% de presión tributaria, escoltado por Lanús con el 3,07% y Marcos Paz con el 2,88%.

El relevamiento pone el foco en cómo impactan las tasas locales, las habilitaciones y los tributos específicos sobre la actividad comercial en un contexto socioeconómico complejo. Mientras los gobiernos locales defienden la recaudación para sostener la prestación de servicios básicos y la obra pública, el peso de las gabelas municipales y los adicionales impositivos continúan siendo una de las mayores preocupaciones para el sector productivo y las familias de la región.