La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) oficializó este lunes las nuevas escalas, categorías y deducciones del Impuesto a las Ganancias que pagan los trabajadores en relación de dependencia. Los valores, que se ajustaron por la inflación del segundo semestre de 2025, rigen de manera retroactiva desde el 1° de enero y se aplicarán hasta julio de 2026.

Con la actualización, el nuevo piso salarial para comenzar a tributar Ganancias quedó fijado en $2.490.038 mensuales netos para un empleado soltero sin hijos. En el caso de una persona casada con dos hijos, el impuesto comienza a pagarse a partir de $3.302.179 netos mensuales, mientras que un trabajador casado sin hijos tributa desde $2.894.000.

El ajuste de las escalas y deducciones se realizó en función de la inflación acumulada entre julio y diciembre de 2025, que fue del 14,29%, porcentaje que se aplicó sobre todos los parámetros del tributo para el período enero-julio. De esta forma, la ganancia no imponible anual se ubica en $5.151.802,50, mientras que las deducciones por cargas de familia también registraron incrementos: el cónyuge pasó a $4.851.964,66, cada hijo a $2.446.863,48, y la deducción especial asciende a $18.031.308,76.

Según detalla el sitio especializado Blog del Contador, también quedó actualizada la escala anual del impuesto correspondiente al primer semestre de 2026. El primer tramo, de hasta $2.000.030,09 de ganancia neta imponible acumulada, tributa una alícuota del 5%. A partir de allí, el esquema es progresivo, con tasas del 9%, 12%, 15%, 19%, 23%, 27% y 31%, hasta llegar a la alícuota máxima del 35% para ganancias superiores a $60.750.913,96, con un impuesto fijo acumulado previo de $14.672.720,74.

El tributarista Sebastián Domínguez, CEO de SDC Asesores Tributarios, explicó que los empleadores ya pueden comenzar a actualizar sus sistemas de liquidación de sueldos con las nuevas tablas. Además, remarcó que la medida es retroactiva al 1° de enero, por lo que las empresas que hayan liquidado salarios con las escalas anteriores deberán recalcular las retenciones y devolver los importes descontados de más en los próximos pagos, compensándolos si corresponde.

Domínguez advirtió que, en la práctica, muchas empresas suelen demorar la actualización de sus sistemas, por lo que es probable que en las liquidaciones de enero todavía se apliquen las tablas anteriores. En esos casos, la corrección debería reflejarse en el siguiente recibo de sueldo. También señaló que algunas compañías optan por devolver únicamente el excedente retenido de Ganancias de manera inmediata, aun cuando la normativa prevé que los ajustes se realicen al momento del pago de los salarios.

La actualización del impuesto se da en un contexto en el que el Gobierno de Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo destacan la baja de la inflación y el superávit fiscal como ejes centrales de la política económica, mientras el impacto de Ganancias sigue siendo un punto sensible para los ingresos de los trabajadores formales.