La jefa del partido La Libertad Avanza (LLA), Karina Milei, encabezó este miércoles una nueva reunión en la Casa Rosada junto a más de 140 diputados y senadores del oficialismo y del PRO, con el objetivo de definir la estrategia legislativa de cara al inicio del nuevo período parlamentario el 10 de diciembre.
El encuentro, realizado en el Salón Héroes de Malvinas, contó con la presencia del presidente Javier Milei, quien pasó a saludar y anunció la convocatoria a sesiones extraordinarias. Según detalló, comenzarán el 15 de diciembre y estarán enfocadas en cuatro ejes: el Presupuesto 2026, la reforma laboral, la reforma tributaria y la modificación del Código Penal.
“Vamos a impulsar los cambios estructurales que el país necesita”, dijo Milei ante los legisladores, en un mensaje que también buscó ratificar el liderazgo político de su hermana Karina dentro del espacio.
Una cumbre con señales políticas
Entre los presentes estuvieron la ministra de Seguridad Patricia Bullrich y el futuro diputado Luis Petri, además del titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien será clave en la coordinación entre los bloques. También participaron referentes del PRO como Cristian Ritondo, Diego Santilli y Fernando De Andreis, mano derecha de Mauricio Macri.
Aunque LLA y el PRO trabajarán en bloques separados, se comprometieron a coordinar la agenda legislativa para aprobar las reformas prioritarias del Ejecutivo. Bullrich presidirá el bloque de senadores libertarios, mientras que Menem será el principal interlocutor político del Gobierno en Diputados.
La reunión se extendió por más de una hora y se desarrolló en un clima de hermetismo y fuerte custodia interna, con accesos restringidos en los pasillos de la Casa de Gobierno.
Reacomodamiento y agenda presidencial
El encuentro tuvo lugar horas antes de que Milei le tomara juramento a Manuel Adorni como nuevo jefe de Gabinete y vocero presidencial, y previo a su partida hacia Estados Unidos, donde encabezará su 14° viaje internacional desde que asumió la Presidencia.
El mensaje final de la cumbre fue claro: consolidar la unidad interna, preparar el terreno para las sesiones extraordinarias y presentar a los nuevos referentes del oficialismo en el Congreso, en una nueva etapa de diálogo político y búsqueda de consensos.






