El hallazgo de la Niña E., la nena de 2 años que era intensamente buscada en Cosquín, tuvo un desenlace que combinó vocación, insistencia y una decisión clave: dos policías eligieron quedarse en servicio cuando ya debían retirarse.

El sargento Franco Cabrera y el agente Lucas Badra formaban parte del operativo de búsqueda y debían iniciar su franco a primera hora. Sin embargo, decidieron continuar con los rastrillajes, una determinación que resultó fundamental para encontrar a la menor sana y salva.


Una decisión que cambió el final

Tras más de 20 horas de búsqueda, el jefe del operativo, Lucas Brizuela, autorizó un nuevo rastrillaje en una zona ya revisada previamente.

El equipo se desplegó en un descampado cercano a una zona de vegetación cerrada, a unos 500 metros de la vivienda de la niña. Allí, los efectivos se dividieron para cubrir más terreno.

Fue en ese momento cuando Cabrera la encontró y dio aviso inmediato: la menor apareció al salir de la maleza, aparentemente al escuchar el ruido de las motos.


Cómo estaba la nena al momento del hallazgo

Según detallaron las autoridades:

  • Tenía la misma ropa con la que había sido reportada
  • Presentaba un raspón leve en el rostro
  • Estaba asustada, pero en buen estado general

Los policías le brindaron asistencia en el lugar, dándole agua y alimento, hasta concretar el reencuentro con su madre.


Reconocimiento al operativo

El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, calificó el resultado como producto del compromiso de los efectivos y aseguró que “fue el destino”.

Además, confirmó que, por decisión del gobernador Martín Llaryora, los policías recibirán un ascenso extraordinario por mérito.


Un trabajo conjunto

Del operativo participaron múltiples fuerzas:

  • Policía de Córdoba
  • Bomberos Voluntarios
  • Ejército Argentino
  • Gendarmería Nacional Argentina
  • Equipos especiales como DUAR, ETER y ETAC

El despliegue coordinado fue clave para lograr un desenlace positivo que mantuvo en vilo a todo el país.