El Juzgado Nacional del Trabajo N°30 resolvió suspender el traspaso del fuero laboral federal a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires, tras un reclamo presentado por la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN). La medida frena, al menos de manera provisoria, uno de los puntos centrales de la reforma impulsada por el Gobierno nacional.

El juez Herman Mendel dispuso la suspensión de todos los efectos del acuerdo de transferencia firmado entre el Estado nacional y el Gobierno porteño, incorporado como anexo en la ley 27.802, hasta que se dicte una sentencia definitiva sobre el fondo de la cuestión.

Un freno judicial al traspaso

La resolución implica que el proceso de traslado de competencias de la Justicia Nacional del Trabajo a la Ciudad queda momentáneamente paralizado. El acuerdo preveía que, en un plazo de 180 días, se transfirieran jueces, infraestructura y funciones a la órbita porteña.

La medida judicial se tomó luego de que el gremio encabezado por Julio Piumato cuestionara la constitucionalidad del traspaso y denunciara un intento de “desmantelamiento” del fuero laboral nacional.

Rechazo sindical y político

La decisión judicial se da en un contexto de fuerte conflicto. En los últimos días, trabajadores judiciales ocuparon el edificio central del fuero laboral y realizaron un paro total de actividades, en rechazo a la transferencia.

Además, la CGT expresó su rechazo al traspaso y advirtió que la justicia laboral es una herramienta clave para garantizar derechos.
“No puede fragmentarse ni debilitarse”, señalaron desde la central obrera.

Según los gremios, el cambio podría afectar el acceso a la justicia de los trabajadores y alterar el equilibrio en las relaciones laborales.

El eje del conflicto

El debate gira en torno al artículo 91 del proyecto de Reforma Laboral, que habilita el acuerdo de transferencia entre la Nación y la Ciudad.

Esa norma establece que la Justicia Nacional del Trabajo continuará funcionando hasta que se concrete el traspaso, momento en el cual comenzaría un proceso de disolución progresiva del fuero.

Desde el sindicalismo sostienen que esta medida representa una avanzada sobre la independencia judicial y una posible pérdida de garantías para los trabajadores.

Qué puede pasar ahora

Con la suspensión dictada por el juez Mendel, el proceso queda en pausa hasta que se resuelva la cuestión de fondo. Mientras tanto, el conflicto entre el Gobierno, el Poder Judicial y los gremios sigue abierto y podría escalar en las próximas semanas.

La definición final dependerá de la sentencia definitiva y de eventuales apelaciones, en un escenario de alta tensión política y sindical.