Su labor como conductor, editor y productor ejecutivo influyó de manera decisiva en el tratamiento de la agenda mediática popular.
A través de una impronta disruptiva y la creación de nuevos formatos, el periodista modificó el modo de producir y consumir información en el país.
La muerte de Samuel “Chiche” Gelblung representa el cierre de un capítulo clave para los medios de comunicación masivos en la Argentina. A lo largo de más de 50 años de labor ininterrumpida, su figura trascendió los límites de la noticia para convertirse en un creador de formatos que moldearon el consumo de información de audiencias heterogéneas.
Desde la conducción de redacciones impresas hasta la producción de debates televisivos de alta audiencia, Gelblung combinó la intuición popular con un rigor metodológico para construir una estética periodística singular.
Claves de su estilo editorial
- Sensibilidad por la agenda popular: Priorizó la cobertura de hechos cotidianos, fenómenos sociales y narrativas humanas con un enfoque de alto impacto.
- Mano de hierro en la producción: Reconocido como un editor exigente, fue formador de numerosas generaciones de cronistas, productores y redactores.
- Uso del ritmo audiovisual: Introdujo en la pantalla chica recursos de montaje, testimonios cruzados y escenografías que dinamizaron el lenguaje televisivo.
- Presencia multiplataforma: Logró una transición exitosa entre la prensa escrita, los micrófonos radiales y los medios digitales contemporáneos.
Gelblung lideró redacciones históricas que marcaron la pauta editorial de la gráfica argentina.
Despedida de sus pares
Diversas personalidades del ámbito de la comunicación coincidieron en señalar que la visión de Gelblung para anticipar las demandas del público y su capacidad de trabajo incansable constituyen un legado de consulta obligada para el estudio de los medios locales.







