La discusión por la Reforma Laboral dejó un punto sensible fuera del debate central: el régimen de licencias por maternidad y paternidad no sufrió modificaciones. De esta manera, Argentina continúa con uno de los esquemas más restrictivos de América Latina en materia de corresponsabilidad en los cuidados.

Mientras desde distintos sectores se advierte sobre la caída sostenida de la natalidad y el llamado “invierno demográfico”, la normativa laboral mantiene sin cambios un sistema considerado obsoleto frente a los estándares regionales e internacionales.

Un esquema que no se actualiza

La actual Ley de Contrato de Trabajo establece:

  • 90 días de licencia por embarazo para personas gestantes.
  • Apenas 2 días corridos y pagos por paternidad para personas no gestantes.

La brecha es marcada y ubica al país entre los más rezagados del continente en cuanto a participación temprana de los padres en el cuidado.

En 2023, la Cámara de Diputados había emitido dictamen favorable para ampliar el régimen, con propuestas que incluían:

  • 45 días para personas no gestantes.
  • 126 días para personas gestantes (45 antes y 81 después del parto).
  • 90 días para familias adoptantes.

Sin embargo, esa iniciativa no avanzó y la actual reforma no incorporó modificaciones en este punto.

Cómo está Argentina frente a la región

De acuerdo con relevamientos basados en datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Argentina se encuentra en el último escalón junto a Guatemala y República Dominicana, con solo 2 días de licencia por paternidaden el sector privado.

En contraste:

  • Venezuela, Colombia y Paraguay otorgan 14 días.
  • Uruguay concede 13 días.
  • Ecuador y Perú, 10 días.
  • Brasil, Chile y México garantizan 5 días.

Algunos países incluso cuentan con esquemas de licencia compartida o ampliada.

Recomendaciones internacionales

La Organización Internacional del Trabajo recomienda al menos 14 semanas (98 días) de licencia para madres y promueve ampliar progresivamente ese piso.

Por su parte, UNICEF sugiere otorgar al menos 14 días pagos exclusivos para padres, con el objetivo de fortalecer el vínculo temprano, favorecer la salud materno-infantil y promover la corresponsabilidad en las tareas de cuidado.

Especialistas en políticas de género y trabajo advierten que licencias tan breves para padres refuerzan la desigual distribución del cuidado y pueden afectar la inserción laboral femenina.

El contexto demográfico

Los datos oficiales del Ministerio de Salud muestran una caída sostenida de los nacimientos en la última década. Según cifras difundidas para 2024:

  • Los nacimientos descendieron cerca de un 47% en diez años.
  • La tasa de fecundidad cayó a 1,23 hijos por mujer.
  • Más de la mitad de los hogares argentinos no tiene menores de 18 años.

En este escenario, el mantenimiento del régimen actual de licencias vuelve a poner en debate el rol del Estado en la promoción de políticas de cuidado y conciliación laboral.

Con la Reforma Laboral en pleno tratamiento parlamentario, el esquema de licencias quedó sin cambios, y el debate sobre la modernización del sistema vuelve a quedar pendiente.