Después de varios días sofocantes, con máximas que rozan los 35 grados, el pronóstico anticipa el tan esperado quiebre de la ola de calor en la Ciudad de Buenos Aires y el AMBA. Según los informes del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), las lluvias traerán un descenso térmico gradual que permitirá respirar un poco mejor hacia el final de la semana.

Los días más agobiantes

El lunes 26 y el martes 27 de enero serán los picos del calor. Se esperan mínimas de hasta 26°C y máximas de 35°C, con cielo despejado a parcialmente nublado y una sensación térmica aún mayor por la humedad. El martes, aunque durante gran parte del día se mantendrá el bochorno, será clave para el cambio de escenario.

Cuándo llegan las lluvias

El pronóstico marca probabilidad de tormentas hacia la tarde-noche del martes 27. Si bien no se esperan precipitaciones intensas de inmediato, ese ingreso de inestabilidad será el punto de quiebre que iniciará el descenso de las temperaturas.

El alivio, paso a paso

  • Miércoles 28: la máxima bajará a 30°C, con ambiente todavía pesado pero menos extremo.
  • Jueves 29: continuará la tendencia a la baja, con temperaturas más moderadas.
  • Viernes 30: se consolidará el alivio definitivo, con una máxima de 28°C y mínima de 22°C, completando una caída de 7 grados respecto del inicio de la semana.

La lluvia más fuerte

Para quienes esperan precipitaciones más contundentes, el lunes 2 de febrero aparece como la jornada más inestable: el SMN anticipa tormentas durante la mañana y lluvias débiles por la tarde. Ese día, la máxima descendería hasta los 26°C, marcando el fin definitivo del ciclo de calor extremo.

Mientras tanto, las recomendaciones siguen vigentes: hidratarse bien, evitar el sol en las horas centrales y mantenerse atentos a los avisos oficiales. El alivio está cerca, aunque todavía habrá que soportar un par de jornadas más de calor intenso.