Luiz Inácio Lula da Silva fue reelecto presidente de Brasil al imponerse en el balotaje del domingo 25 de octubre frente a Flávio Bolsonaro. Con el 99% de los votos escrutados, el líder del Partido de los Trabajadores obtuvo el 51,76%, contra el 48,24% de su rival.
El resultado le permitió a Lula revertir la primera vuelta, en la que Bolsonaro se había impuesto por 47% a 45%. Asumirá su nuevo mandato el 1 de enero de 2027.
Una jornada reñida
Más de 150 millones de brasileños estaban habilitados para votar. El Tribunal Superior Electoral extendió dos horas el horario de votación por problemas en el transporte público, a pedido de ambos comandos de campaña.
Los primeros cómputos mostraron una ventaja mínima para Bolsonaro, pero con más del 70% de las mesas escrutadas Lula pasó al frente y amplió la diferencia hasta el final del conteo.
La postura de la oposición
Tras conocerse el resultado, Flávio Bolsonaro se negó a reconocer la derrota. Sin embargo, según informaron medios brasileños, su equipo legal desistió de presentar un pedido de anulación de los comicios y se enfocará en una acción judicial por presunto abuso de poder político y económico durante la campaña.
Las repercusiones internacionales
El presidente Javier Milei, que había respaldado abiertamente a Bolsonaro, todavía no felicitó a Lula. Tampoco lo hizo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que puso en duda la transparencia del proceso electoral.






