El triple femicidio de Morena Verri (20), Brenda Del Castillo (20) y Lara Gutiérrez (15) no deja de conmocionar al país. Este sábado, miles de personas se congregaron frente al Congreso Nacional para exigir justicia y respuestas a las autoridades.
La convocatoria fue organizada por el colectivo feminista Ni Una Menos y encabezada por las familias de las jóvenes asesinadas, quienes reclamaron “memoria” y una respuesta inmediata del Estado. Bajo la consigna “Ninguna vida es descartable”, la multitud denunció no solo el brutal crimen de Florencio Varela, sino también la violencia de género que persiste en Argentina.
La investigación apunta a un entramado narco vinculado a redes de explotación y ajustes de cuentas. La Justicia identificó como presunto autor intelectual al peruano Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”, quien se encuentra prófugo. Interpol, además, busca a su mano derecha, Matías Agustín Ozorio (28), acusado de ser coautor material del crimen.
El caso evidenció la crudeza de la violencia estructural: en Argentina, un femicidio ocurre cada 35 horas, según el observatorio “Ahora que sí nos ven”. La movilización en Congreso busca transformar el dolor en acción y presionar para que estos crímenes no queden impunes.






