México atraviesa uno de los momentos de mayor tensión en los últimos años. Tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, el gobierno federal decretó estado de alerta en amplias regiones del país, suspendió las clases en distintos distritos y reforzó la presencia militar ante la posibilidad de nuevos ataques del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

La ofensiva que terminó con la vida del líder narco desató una ola de represalias que incluyó bloqueos coordinados, incendios de vehículos, saqueos y enfrentamientos armados en al menos 20 estados.

Violencia extendida y rutas bloqueadas

En las primeras horas posteriores al operativo, grupos vinculados al CJNG bloquearon más de 250 rutas y avenidas estratégicas, incendiaron centenares de vehículos y atacaron sucursales del Banco del Bienestar. Solo en Jalisco se registraron al menos 69 comercios saqueados.

Las autoridades reportaron al menos una docena de muertos, decenas de heridos —entre civiles y fuerzas de seguridad— y 25 personas detenidas.

Frente a la escalada, el gobierno de Claudia Sheinbaum activó un amplio operativo de contención con participación del Ejército y la Guardia Nacional. Se instalaron mesas de seguridad permanentes, se reforzó la vigilancia en aeropuertos y carreteras estratégicas y se recomendó a la población evitar desplazamientos innecesarios.

Suspensión de clases y mensaje oficial

En varias regiones afectadas se suspendieron las clases presenciales como medida preventiva. Además, autoridades estatales coordinaron acciones con fuerzas federales para recuperar el control en los puntos más conflictivos y evitar una eventual disputa interna por la sucesión del mando dentro del CJNG.

Sheinbaum difundió un mensaje en redes sociales en el que llamó a la calma y destacó la coordinación entre el gobierno federal y los estados. “Debemos mantenernos informados y en calma. En la mayor parte del territorio nacional se desarrollan actividades con plena normalidad”, sostuvo.

La presidenta también expresó su reconocimiento al Ejército, la Guardia Nacional y al Gabinete de Seguridad por la ejecución del operativo.

Mientras tanto, el país permanece en estado de máxima vigilancia ante posibles nuevas reacciones del grupo criminal, en un escenario que combina operativos militares, tensión social e incertidumbre política.