El presidente Javier Milei volvió a generar polémica al referirse al trabajo informal en Argentina y poner en discusión su calidad, a partir de datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

A través de sus redes sociales, el mandatario compartió un gráfico sobre la evolución del salario real en distintos sectores y sostuvo que el desempeño del empleo no registrado fue superior al de los trabajadores formales. En ese contexto, planteó que “la mejora relativa de los informales” expone problemas estructurales del mercado laboral y afirmó que la discusión sobre la calidad de ese tipo de empleo es “debatible”.

Las declaraciones se dan en un escenario marcado por el aumento del desempleo y la precarización laboral. Según los últimos datos oficiales, la desocupación alcanzó el 7,5% en el cuarto trimestre de 2025, con un incremento interanual y el nivel más alto para ese período desde 2020.

En términos absolutos, el desempleo afecta a cerca de 1,7 millones de personas, lo que implica un aumento significativo respecto al año anterior. Además, se observa un crecimiento de la informalidad, que pasó del 42% al 43% en la comparación interanual.

El deterioro también se refleja en los salarios. Los ingresos del sector registrado mostraron caídas en términos reales durante 2025, con una pérdida acumulada de poder adquisitivo desde el inicio de la actual gestión.

A nivel regional, el Área Metropolitana de Buenos Aires presenta los indicadores más altos de desempleo, especialmente en el conurbano bonaerense, donde la tasa supera el promedio nacional.

Las declaraciones del Presidente reabren un debate histórico en la Argentina sobre el trabajo informal, su rol en la economía y las condiciones laborales, en un contexto donde los indicadores del mercado de trabajo muestran tensiones crecientes.