El Gobierno nacional acelera el tratamiento de una reforma electoral que incluye cambios clave en el sistema de votación y abre el debate sobre el futuro de las PASO. La iniciativa es impulsada por el presidente Javier Milei, en un contexto político marcado por tensiones y la necesidad de retomar la agenda legislativa.

Desde la Casa Rosada buscan que el proyecto avance en los próximos meses, aprovechando que 2026 es un año sin elecciones nacionales, lo que permitiría introducir modificaciones sin interferir en el calendario electoral de 2027.

Qué cambios analiza el Gobierno

Uno de los ejes centrales de la reforma es el sistema de Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Según trascendió, el oficialismo evalúa distintas alternativas:

  • Modificar su funcionamiento
  • Reducir su alcance
  • O incluso avanzar hacia su eliminación

La discusión gira en torno a reducir costos y simplificar el proceso electoral, en un sistema que viene siendo cuestionado por distintos sectores políticos en los últimos años.

Boleta Única, el otro punto clave

En paralelo, el Ejecutivo impulsa la implementación de la Boleta Única de Papel a nivel nacional. Este sistema reemplazaría las tradicionales boletas partidarias por una única papeleta que incluye a todos los candidatos.

El objetivo es:

  • Mejorar la transparencia electoral
  • Evitar irregularidades vinculadas a la falta o manipulación de boletas
  • Simplificar la experiencia de votación

Este modelo ya funciona en algunas provincias y cuenta con respaldo de distintos espacios políticos.

Negociaciones en el Congreso

El Gobierno sabe que cualquier modificación electoral requiere consensos amplios, por lo que ya inició contactos con:

  • Gobernadores
  • Bloques legislativos
  • Sectores de la oposición

La estrategia es construir acuerdos que permitan avanzar con una reforma estructural del sistema electoral argentino.

Una jugada política en medio de la tensión

El impulso de esta reforma también responde a la necesidad del oficialismo de recuperar la centralidad política, en medio de controversias recientes como el caso $LIBRA y las críticas por viajes oficiales.

En ese escenario, la Casa Rosada busca instalar una agenda institucional que genere debate público y reposicione al Gobierno en el Congreso.

Lo que viene

Si prospera, la reforma podría redefinir aspectos clave del sistema electoral argentino de cara a las próximas elecciones. Sin embargo, el debate promete ser intenso y estará atravesado por intereses políticos diversos.