El Gobierno nacional formalizó este 9 de diciembre la designación del jefe del Ejército, Carlos Presti, como nuevo ministro de Defensa, en reemplazo de Luis Petri. El nombramiento quedó oficializado en una jornada marcada por la coincidencia histórica: se cumplen cuatro décadas de la sentencia del Juicio a las Juntas, el proceso que consolidó la democracia y fijó un precedente mundial en materia de derechos humanos.

Aunque estaba previsto que Presti jurara hoy en el Salón Blanco, la ceremonia fue reprogramada por el viaje del presidente Javier Milei a Oslo, donde participará de la entrega del Premio Nobel de la Paz a Corina Machado. Petri, quien mañana asumirá como diputado nacional, confirmó oficialmente su renuncia: “Hasta mañana soy ministro; el 10 juro en el Congreso”.

Un mensaje político directo: reivindicación del rol militar

La llegada de Presti —quien pidió una licencia transitoria para ocupar el cargo sin renunciar a su rango— refuerza la línea política que Milei sostuvo durante toda su gestión: devolver centralidad institucional y presupuestaria a las Fuerzas Armadas. Con su asunción, será la primera vez desde 1983 que un militar en actividad dirige la política de Defensa.

La Casa Rosada reivindica el perfil técnico del general y su trayectoria en misiones internacionales. Desde la oposición y organismos de derechos humanos, en cambio, surgieron críticas por considerar que la designación vulnera principios básicos del control civil sobre la conducción militar.

Petri respondió públicamente a esos cuestionamientos:
“Estoy orgulloso de que un militar conduzca Defensa. Es parte de reconciliarnos con nuestra historia. No se puede construir una política seria si algunos olvidan quiénes forjaron las Fuerzas Armadas”.

Del Juicio a las Juntas a la asunción de Presti: una fecha que marca un contraste

La designación coincide con los 40 años del fallo que condenó a los integrantes de las Juntas Militares por delitos de lesa humanidad. Aquella sentencia del 9 de diciembre de 1985 —emitida por un tribunal civil integrado por León Arslanian, Gil Lavedra, D’Alessio, Torlasco, Ledesma y Valerga Aráoz— significó un hito internacional al juzgar a un régimen dictatorial con plena vigencia del Estado de Derecho.

La monumental investigación, conducida por el fiscal Julio César Strassera y su adjunto Luis Moreno Ocampo, reunió más de 800 testimonios y se convirtió en un punto de inflexión para la democracia argentina. El reciente film “Argentina, 1985” reavivó el conocimiento público sobre aquel proceso.

En un contexto donde el Gobierno busca reposicionar a las Fuerzas Armadas en un rol estratégico, la coincidencia de fechas no pasó inadvertida en el sistema político.

La demostración aérea y el vínculo con Estados Unidos

El sábado, Milei encabezó en Córdoba la presentación de los aviones de combate F-16 adquiridos a Dinamarca, un acto que se transformó en la despedida pública de Petri y en la introducción de Presti como su sucesor. El sobrevuelo de los cazas sobre Buenos Aires y la Fábrica Militar de Río Cuarto fue leído dentro del Gobierno como una señal de modernización militar y un gesto hacia la alianza estratégica con Estados Unidos e Israel.

Presti llega con cambios en la cúpula militar

Horas antes de la confirmación oficial, Presti anticipó las nuevas autoridades de las Fuerzas Armadas, una reestructuración consensuada con Milei:

  • Ejército Argentino: General de División Oscar Santiago Zarich
  • Estado Mayor Conjunto: Vicealmirante Marcelo Alejandro Dalle Nogare
  • Armada Argentina: Vicealmirante Juan Carlos Roma

La designación será formalizada tras la toma de juramento postergada.

Con la llegada de Presti, Milei profundiza la reconfiguración de la Defensa Nacional, un área que busca convertir en eje de su política exterior y de seguridad, mientras avanza hacia la segunda mitad de su mandato con la intención declarada de consolidar un nuevo paradigma militar en la Argentina.