El presidente Javier Milei defendió este miércoles el esquema cambiario implementado por su Gobierno, al tiempo que vinculó los resultados de las últimas elecciones legislativas con un fortalecimiento político de su proyecto económico. Durante el Encuentro de Líderes realizado en La Rural, el mandatario insistió en que el país dejó atrás lo que denominó “riesgo kuka” y reiteró que su continuidad en 2027 dependerá del éxito de su gestión.

El eje central de su exposición estuvo en la política cambiaria. Milei respaldó el sistema de bandas vigente desde abril, tras el levantamiento del cepo, y lo definió como un mecanismo transitorio destinado a reducir la volatilidad del dólar y ordenar las expectativas de la población. “Las bandas están para ponerle un límite a la volatilidad, para que el argentino se levante y no sea cualquier cosa, porque viene de 90 años que lo estafen”, sostuvo, según consignó C5N.

El Presidente remarcó que su objetivo final es la libre flotación del tipo de cambio. Aseguró que las bandas se irán ampliando progresivamente hasta permitir un mercado totalmente liberalizado, y reafirmó que la obsesión local por el dólar es un factor que debe abordarse con soluciones de fondo. “El problema es que los argentinos forman sus expectativas mirando el dólar. No me tengo que enojar con los modelos ni los argentinos, sino resolver problemas”, planteó.

En materia macroeconómica, Milei destacó el equilibrio fiscal alcanzado por su administración y señaló que el déficit de cuenta corriente se explica principalmente por el aumento de la inversión privada. También reiteró que el combate a la inflación es el eje rector de su programa: “No queremos ver más inflación en Argentina”, afirmó, cuestionando a los sectores que, según él, se resisten al rumbo oficial.

En un mensaje político hacia el interior del establishment, el Presidente sostuvo: “Tengo que reportarle a 47,5 millones de argentinos, no a tres o cuatro atorrantes del círculo rojo que vivieron de empobrecer a la Argentina”.

Por último, vinculó su desempeño electoral con una consolidación de su liderazgo. Dijo que los resultados del 26 de octubre reflejan una oportunidad para avanzar en reformas estructurales y que, de haber sido una elección presidencial, su espacio habría ganado en primera vuelta. “Si no resuelvo los problemas estaría muy bien que no me renueven el contrato”, añadió, al insistir en que su reelección dependerá de los resultados de su mandato.