En medio de una de las semanas más frías del año, el Gobierno nacional aplicó un nuevo incremento en las tarifas de gas natural, lo que impactará en los bolsillos de millones de hogares argentinos. La medida comenzó a regir este mismo lunes y forma parte del esquema de actualización de precios del servicio regulado.
El ajuste alcanza a los usuarios residenciales, comercios y pequeñas industrias de todo el país, y se produce justo cuando las temperaturas bajo cero multiplican el consumo energético. Desde la Secretaría de Energía argumentaron que la suba es necesaria para continuar con la política de reducción de subsidios y actualización de los valores de transporte y distribución.
Según se informó, el aumento ronda entre el 7% y el 13% promedio, dependiendo del nivel de consumo y la categoría del usuario. Además, se mantiene el esquema de segmentación tarifaria, que implica diferencias de precios para sectores de ingresos altos, medios y bajos.
La medida generó críticas desde organizaciones de consumidores y algunos espacios políticos, que consideran inoportuna la decisión en plena ola polar. No obstante, desde el Gobierno insisten en que el sendero de recomposición tarifaria es clave para el orden fiscal y la inversión en el sistema energético.
En este contexto, se recomienda a los usuarios controlar el uso del gas, aprovechar al máximo la eficiencia energética y revisar los beneficios disponibles para quienes aún no se inscribieron en el Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE).






