El nuevo ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, delineó los principales ejes de su gestión y reafirmó que la política exterior del Gobierno de Javier Milei estará directamente vinculada al crecimiento económico. Según explicó, la prioridad será atraer inversiones, abrir nuevos mercados y consolidar alianzas internacionales, en el marco del equilibrio fiscal alcanzado en los últimos meses.

Quirno destacó que la reducción de impuestos será un objetivo central: “Debemos trabajar para seguir bajando los impuestos y así generar competencia”, afirmó, al señalar que la Argentina necesita equiparar sus condiciones impositivas con las de los países de la región.

Política económica y clima de inversiones

El canciller aseguró que el Gobierno ya logró bajar dos puntos y medio del PBI en impuestos, lo que representa “unos 15 mil millones de dólares que se le devolvieron a la gente”. Explicó que esta baja no es un hecho aislado, sino una consecuencia del orden fiscal y la estabilidad macroeconómica que impulsa el Ejecutivo.

Quirno remarcó que la confianza en la gestión económica es clave para los inversores internacionales y adelantó que el presidente Milei mantendrá una agenda activa de reuniones con fondos y empresas extranjeras, especialmente vinculadas a los sectores energético y minero.

“Argentina tiene un potencial minero y energético que puede ser referente a nivel global. Lo que faltaba eran reglas estables para invertir, y eso es lo que estamos construyendo”, aseguró el funcionario.

Impuestos y productividad

El canciller también se refirió a la necesidad de revisar los tributos más distorsivos, como el impuesto al cheque, las retenciones y los ingresos brutos provinciales. “Son un freno directo a la producción”, señaló, y adelantó que el objetivo es extender los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) al conjunto de la economía para impulsar un salto de productividad.

Vínculos internacionales y simplificación exportadora

En cuanto a la política exterior, Quirno confirmó que la Cancillería tendrá un enfoque económico y de apertura comercial, orientado a fortalecer los lazos con Estados Unidos y otros socios estratégicos.

“Hay una alianza basada en valores occidentales que consolida nuestra relación con Washington. La Cancillería debe ser una puerta de entrada y salida para el comercio, no una barrera”, afirmó.

También anticipó que se implementarán medidas para facilitar las exportaciones, especialmente para pequeñas y medianas empresas, reduciendo la burocracia y agilizando los trámites internacionales.

Con este enfoque, el nuevo canciller busca consolidar una etapa de integración económica, competitividad y estabilidad institucional, alineada con los pilares del modelo de gobierno que impulsa Javier Milei.