En el marco de un nuevo 24 de marzo, las declaraciones del escritor Nicolás Márquez generaron una fuerte controversia luego de que negara que el exdictador Jorge Rafael Videla haya sido un genocida, durante una entrevista televisiva en TN.

Las palabras del biógrafo vinculado ideológicamente al presidente Javier Milei se dieron en la antesala del Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, en un contexto ya atravesado por tensiones políticas en torno a la interpretación de los crímenes de la última dictadura militar.

Durante su intervención, Márquez sostuvo que para determinar la culpabilidad de Videla debería haberse aplicado la legislación militar en un supuesto contexto de guerra. “Si Videla es culpable en un tribunal militar, con legislación militar, yo lo declaro culpable. Pero eso no se hizo”, afirmó, generando sorpresa y rechazo entre periodistas y otros participantes del programa.

Las declaraciones se enmarcan en una línea discursiva que cuestiona los consensos históricos construidos en Argentina en torno al terrorismo de Estado. En paralelo, el Gobierno nacional difundió un nuevo video institucional por el Día de la Memoria que retoma la llamada “teoría de los dos demonios” y plantea la necesidad de una “memoria completa”.

El adelanto del material, publicado en redes oficiales, sostiene que existen “mentiras” en la narrativa histórica actual y propone revisar los hechos “de ambos lados y sin omisiones”, lo que fue interpretado por distintos sectores como un intento de relativizar los crímenes de la dictadura.

Este posicionamiento coincide con declaraciones previas de funcionarios del Ejecutivo que han cuestionado tanto la cifra de desaparecidos como las políticas públicas de memoria desarrolladas desde el retorno de la democracia.

En un nuevo aniversario del golpe de 1976, el debate sobre el pasado reciente vuelve a ocupar el centro de la escena pública, en una jornada donde conviven homenajes, movilizaciones y también fuertes disputas políticas sobre cómo interpretar la historia.