El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encabezó este jueves la firma de creación del Consejo de la Paz, un nuevo organismo internacional impulsado por Washington que apunta a reconfigurar el esquema global de resolución de conflictos y a disputar el rol histórico del Consejo de Seguridad de la ONU. En ese marco, el presidente Javier Mileifirmó la adhesión de la Argentina al reducido grupo de países que integrarán la iniciativa.
La creación del Consejo se formalizó durante el Foro Económico Mundial de Davos. Aunque Trump aseguró que el nuevo organismo trabajará “en coordinación” con la Organización de las Naciones Unidas, la carta constitutiva deja en claro un rol protagónico y dominante de Estados Unidos, relegando a los demás miembros a una participación secundaria.
Un liderazgo centralizado y poder de veto
Uno de los puntos más controvertidos del nuevo esquema es que Trump se autoproclamó presidente vitalicio del Consejo de la Paz y reservó para Estados Unidos el poder de veto sobre las resoluciones clave. Esta arquitectura institucional consolida un liderazgo centralizado y refuerza el carácter unilateral del organismo, lo que generó críticas entre diplomáticos y analistas internacionales.
Según fuentes presentes en Davos, el diseño del Consejo convierte al resto de los países firmantes —entre ellos la Argentina— en actores con peso limitado, lo que alimenta cuestionamientos sobre su verdadera capacidad de incidencia en la toma de decisiones.
Objetivos declarados: Medio Oriente y Gaza
De acuerdo con Trump, el objetivo principal del Consejo de la Paz es crear un espacio permanente de negociación que permita alcanzar un alto el fuego sostenible y una solución política al conflicto en Medio Oriente, con foco inmediato en Gaza y la frontera norte de Israel. El mandatario sostuvo que la iniciativa busca “romper años de parálisis diplomática” mediante una mesa reducida de líderes con capacidad real de presión.
Sin embargo, distintos diplomáticos advirtieron que el alcance del Consejo va mucho más allá del conflicto israelí-palestino.
Un bloque alineado con Washington
En los hechos, el nuevo organismo funcionaría también como una plataforma política y estratégica para consolidar un bloque de países alineados con Estados Unidos frente a China, Rusia e Irán, y como contrapeso operativo de los organismos multilaterales tradicionales. Trump volvió a cuestionar a la ONU por su “ineficiencia crónica” y llegó incluso a afirmar que el Consejo de la Paz podría reemplazar algunas de sus funciones, volviendo obsoleto al sistema actual.
Otro punto polémico es que los países miembros ejercerán sus funciones por un período inicial de tres años. Finalizado ese plazo, deberán abonar mil millones de dólares para acceder a un puesto permanente, un requisito que fue interpretado como una barrera económica que refuerza la selectividad del organismo.
Países que adhirieron al Consejo de la Paz
Hasta el momento, los países que firmaron su adhesión al Consejo de la Paz son:
- Argentina
- Armenia
- Azerbaiyán
- Bahréin
- Bielorrusia
- Egipto
- Hungría
- Kazajstán
- Kosovo
- Marruecos
- Pakistán
- Qatar
- Arabia Saudita
- Turquía
- Indonesia
- Jordania
- Emiratos Árabes Unidos
- Uzbekistán
- Vietnam
- Israel
- Rusia
La adhesión argentina al nuevo organismo impulsado por Trump reaviva el debate sobre la política exterior del Gobierno de Milei, el alineamiento con Washington y el impacto que este tipo de iniciativas puede tener en el sistema internacional y en el rol histórico de los organismos multilaterales.






