La reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei fue aprobada en la Cámara de Diputados con 135 votos a favor y 115 en contra. Sin embargo, el trámite legislativo aún no está cerrado: el proyecto deberá volver al Senado de la Nación Argentina debido a modificaciones introducidas en el texto original.
Por qué debe regresar a la Cámara Alta
En el sistema legislativo argentino, para que una ley quede definitivamente sancionada, ambas cámaras deben aprobar exactamente el mismo texto. Cuando la cámara revisora —en este caso Diputados— introduce cambios sobre la versión votada previamente por la cámara de origen —el Senado—, el proyecto debe regresar a esta última.
El Senado, entonces, tiene dos opciones: aceptar las modificaciones realizadas por Diputados y convertir en ley el nuevo texto, o insistir con la redacción original. Lo que no puede hacer es introducir nuevos cambios en esta instancia.
Por ese motivo, la reforma laboral debe ser tratada nuevamente en la Cámara Alta antes de su promulgación.
El artículo 44, la clave del cambio
El punto central que obligó al regreso del proyecto fue la eliminación del artículo 44, que modificaba el régimen de licencias por enfermedad.
Ese artículo establecía que, en determinadas circunstancias, el trabajador podría percibir sólo el 50% o el 75% del salario durante el período de licencia por enfermedad, dependiendo del origen de la afección y de si se consideraba que existió una conducta voluntaria y riesgosa.
También fijaba límites temporales de tres meses para quienes no tuvieran personas a cargo y seis meses para quienes sí las tuvieran, además de restricciones para enfermedades crónicas y episodios reiterados.
La supresión de ese artículo fue clave para sostener apoyos en Diputados, pero al modificar el texto original aprobado por el Senado, activó el mecanismo constitucional que obliga a una nueva revisión en la Cámara Alta.
Próximos pasos
El oficialismo busca acelerar el tratamiento en el Senado para que la reforma quede sancionada antes del inicio del período ordinario de sesiones. Se descuenta que la Cámara Alta deberá optar entre ratificar el texto corregido o insistir con la versión anterior.
Hasta que eso ocurra, el recorrido parlamentario de la reforma laboral permanece abierto.






