La cuenta de Servicios del Balance Cambiario del Banco Central (BCRA) registró en julio un déficit de u$s928 millones, lo que implica un aumento del 25% respecto de junio y del 64% en comparación con un año atrás. Con este resultado, el rojo acumulado en lo que va de 2025 ya se acerca a los u$s6.800 millones, casi un 40% más que el total de todo 2024.
De acuerdo con los datos oficiales, los egresos netos por consumos de bienes y servicios pagados con tarjetas, viajes y pasajes fueron el factor determinante, sumando u$s817 millones. En segundo lugar se ubicaron los flujos negativos en “otros servicios” por u$s333 millones, seguidos por fletes y seguros con u$s132 millones.
En contraposición, el déficit no fue mayor gracias al superávit de servicios empresariales, profesionales y técnicos, que aportaron ingresos netos por u$s355 millones.
El peso del turismo y los consumos con tarjeta
El factor estacional del receso de invierno volvió a impactar con fuerza en la balanza de servicios. Los egresos brutos por consumos con tarjeta, viajes y pasajes ascendieron a u$s1.192 millones, de los cuales u$s1.063 millones correspondieron a gastos con tarjetas. Dentro de este último rubro, u$s146 millones fueron por servicios digitales y u$s94 millones por compras al exterior mediante servicios postales.
Según el BCRA, el gasto estimado estrictamente vinculado a viajes alcanzó los u$s952 millones en julio, cifra que explica buena parte del rojo en la cuenta de servicios. En tanto, los ingresos brutos por consumos vinculados a turismo y pasajes fueron de apenas u$s229 millones, lo que deja un déficit neto de u$s728 millones.
El organismo aclaró además que cerca del 70% de los gastos con tarjetas en el exterior se cancelan con fondos en moneda extranjera, reduciendo parcialmente el impacto directo sobre las reservas.
Otras cuentas externas
Las operaciones por ingreso primario representaron una salida neta de u$s1.595 millones, mayormente por el pago de intereses (u$s1.563 millones). En tanto, las transferencias corrientes entre residentes y no residentes —ingreso secundario— dejaron un superávit marginal de u$s9 millones.
A nivel agregado, la cuenta corriente del Balance Cambiario cerró julio con un superávit de u$s1.374 millones, sostenido principalmente por el récord en la balanza de bienes (u$s3.887 millones) y pese al rojo de servicios y rentas.
El dato confirma que, más allá de la estacionalidad, el drenaje de divisas por turismo y consumos externos se mantiene como uno de los principales desafíos para la política cambiaria en un contexto de reservas todavía frágiles.






