La médica especialista en terapia intensiva Florencia Sánchez Castellano lanzó una fuerte advertencia sobre los riesgos extremos del uso recreativo de anestésicos como el propofol y el fentanilo, en medio del escándalo por su presunto uso en fiestas clandestinas vinculadas al ámbito médico.

La profesional fue contundente al explicar los efectos de estas sustancias fuera de un entorno controlado: “Estas drogas tienen por objetivo dormir al paciente y los efectos son exactamente los mismos adentro y afuera del quirófano”.

En ese sentido, remarcó que el consumo de estos fármacos implica un riesgo inmediato para la vida, ya que la persona pierde el control de sus funciones vitales al quedar en estado de inconsciencia.

Un riesgo extremo fuera del ámbito médico

Sánchez Castellano subrayó que estos medicamentos están diseñados exclusivamente para su uso en ámbitos hospitalarios como terapia intensiva, quirófanos o unidades coronarias, donde existen controles estrictos y equipos preparados para responder ante cualquier complicación.

Además, alertó sobre los peligros asociados a la administración endovenosa en contextos informales, incluyendo el riesgo de contraer enfermedades infecciosas por el uso compartido de agujas.

“La combinación de estas drogas con jeringas fuera del entorno clínico es letal”, enfatizó.

El mito del uso recreativo

La especialista también desmintió la idea de que estos anestésicos puedan generar una experiencia recreativa. “No hay nada recreativo en la pérdida de conciencia inducida”, explicó.

Y sintetizó el peligro con una frase que impactó por su crudeza: “No es un viaje, se te apaga la tele”.

Sus declaraciones se dan en el marco de la investigación judicial por el presunto desvío de medicamentos hospitalarios y su utilización en fiestas privadas, un caso que generó fuerte preocupación en el sistema de salud.