El histórico recorrido Haedo-Caseros podría convertirse en una conexión estratégica para mantener el transporte de pasajeros del oeste hacia la Ciudad de Buenos Aires. La propuesta contempla servicios hacia Retiro mientras se ejecuten las obras previstas sobre la Línea Sarmiento.

La posible transformación de parte del recorrido del Tren Sarmiento mediante la construcción de una trinchera abrió un interrogante central: cómo mantener el traslado de miles de pasajeros si las obras obligan a interrumpir temporalmente los servicios hacia Once.

Entre las alternativas aparece el Ramal Haedo-Caseros, una conexión ferroviaria existente que permitiría desviar formaciones provenientes del oeste hacia la Línea San Martín y continuar el recorrido hasta Retiro.

La propuesta busca reducir el impacto que tendría una eventual suspensión prolongada del servicio durante la ejecución de las obras.

Dónde queda el Ramal Haedo-Caseros

El ramal tiene aproximadamente 8 kilómetros de extensión y actualmente forma parte de la red del Ferrocarril General San Martín.

Su recorrido atraviesa los partidos bonaerenses de Morón y Tres de Febrero y permite vincular dos corredores ferroviarios fundamentales del Área Metropolitana de Buenos Aires.

Por un lado conecta con la Línea Sarmiento en Haedo y, por el otro, llega hasta la Línea San Martín en Caseros.

La conexión fue inaugurada originalmente en 1908 por el Ferrocarril Oeste y cuenta con una vía sencilla.

Cómo funcionaría el servicio alternativo hasta Retiro

Una de las posibilidades planteadas consiste en implementar trenes expresos desde el oeste hacia Retiro, aprovechando la conexión entre Haedo y Caseros.

Los servicios podrían continuar desde Caseros por las vías de la Línea San Martín y realizar paradas estratégicas antes de ingresar al centro porteño.

Entre las estaciones contempladas para estos servicios aparecen Caseros, Villa Crespo y Palermo, antes de llegar a la terminal de Retiro.

El objetivo sería ofrecer una alternativa directa a los pasajeros que habitualmente utilizan el Sarmiento para viajar hacia la Ciudad de Buenos Aires y evitar que una eventual interrupción hasta Once deje al corredor oeste sin una conexión ferroviaria eficiente.

Para implementar el esquema podrían utilizarse formaciones de la propia Línea San Martín o coches Materfer de clase única.

Las obras necesarias antes de interrumpir el Sarmiento

La posibilidad de utilizar el ramal Haedo-Caseros también presenta desafíos operativos.

Especialistas del sector advierten que una interrupción prolongada del recorrido principal del Sarmiento durante aproximadamente dos años requeriría previamente reforzar otros corredores ferroviarios para absorber la demanda.

Entre las obras consideradas necesarias aparecen la electrificación de la Línea San Martín, la extensión y electrificación del Belgrano Sur y el reacondicionamiento del ramal Temperley-Haedo.

La coordinación entre estos corredores sería fundamental para distribuir a los pasajeros que actualmente utilizan el Sarmiento.

Una conexión estratégica para los pasajeros del oeste

El Ramal Haedo-Caseros podría adquirir así un papel mucho más relevante dentro de la red ferroviaria metropolitana si finalmente avanzan las obras de la trinchera.

Su principal ventaja es que ya existe una conexión física entre las líneas Sarmiento y San Martín, lo que permitiría diseñar servicios alternativos hacia Retiro sin depender exclusivamente de la llegada a Once.

Sin embargo, la implementación del esquema dependerá de la planificación de las obras y de la capacidad del resto de la red ferroviaria para incorporar el flujo adicional de pasajeros durante el período en que el servicio habitual del Sarmiento pueda verse afectado.