Tras conocerse la inflación de diciembre, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) avanzará con la actualización de las escalas del monotributo y del Impuesto a las Ganancias, un ajuste clave que impactará tanto en trabajadores independientes como en empleados en relación de dependencia.
El índice oficial informado por el INDEC marcó una suba de precios del 2,8% en diciembre, lo que llevó a que la inflación acumulada de 2025 cierre en torno al 31%. Con ese dato, se activan los mecanismos automáticos de actualización previstos por la normativa vigente.
Cambios en el monotributo: nuevas escalas y recategorización
En el régimen simplificado, los nuevos valores comenzarán a regir desde el 1° de febrero. Según estimaciones preliminares, las escalas de facturación anual quedarán comprendidas entre $10,2 millones y $108,3 millones, dependiendo de la categoría y la actividad.
Las cuotas mensuales también se ajustarán al alza y oscilarán entre $42.368 para las categorías más bajas y montos superiores al millón de pesos en los tramos más altos vinculados a servicios y alquileres. Para quienes se dedican a la venta de bienes, los topes serán algo menores.
Una vez que Agencia de Recaudación y Control Aduanero publique oficialmente las tablas, los monotributistas podrán recategorizarse hasta el 5 de febrero, evaluando no solo la facturación sino también otros parámetros como superficie afectada, consumo energético y alquileres.
Ganancias: nuevos pisos salariales
En el caso del Impuesto a las Ganancias para trabajadores en relación de dependencia, las nuevas escalas rigen desde el 1° de enero de 2026, aunque la adecuación práctica dependerá de cuándo las empresas actualicen sus sistemas de liquidación.
Con los valores ajustados, comenzarán a tributar:
- Solteros, desde un salario neto aproximado de $2.488.922
- Con un hijo, desde $2.692.757
- Con dos hijos, desde $2.896.573
- Casados con dos hijos, desde $3.300.726
Hasta que se apliquen las nuevas tablas, algunas retenciones podrían haberse calculado con los valores anteriores. En esos casos, las empresas deberán devolver o compensar los importes descontados de más en las próximas liquidaciones.
Impacto fiscal y expectativas
El ajuste de las escalas busca evitar que la inflación empuje automáticamente a más contribuyentes a tributar, un fenómeno conocido como “licuación por arrastre”. No obstante, especialistas advierten que la desaceleración inflacionaria todavía convive con fuertes aumentos en rubros sensibles, lo que mantiene la presión sobre ingresos y consumo.
Con la publicación oficial de las tablas en los próximos días, se espera mayor claridad para contribuyentes y empleadores de cara al primer semestre de 2026.






