El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, informó este miércoles que los incendios forestales que afectan a la zona de Puerto Patriada lograron ser contenidos en un 85%, tras más de una semana de trabajo intenso. Según aseguró el mandatario, ya no existe riesgo inmediato para las localidades vecinas, una noticia alentadora luego de días de extrema tensión en la región cordillerana.
El anuncio fue realizado a través de las redes sociales oficiales del gobernador, donde destacó el esfuerzo coordinado de cientos de brigadistas y equipos de emergencia. “Después de más de una semana de trabajo ininterrumpido, hoy podemos anunciar que el incendio está contenido en un 85%”, expresó Torres, al tiempo que remarcó que la situación se encuentra bajo control operativo.
Un despliegue histórico de recursos
De acuerdo al detalle brindado por el mandatario, en el operativo participaron más de 660 personas, entre brigadistas provinciales y nacionales, bomberos voluntarios, fuerzas de seguridad y equipos técnicos. El combate contra el fuego incluyó además ocho medios aéreos, maquinaria pesada, embarcaciones y unidades móviles.
El trabajo se realizó de manera articulada con el Servicio Nacional de Manejo del Fuego y con el apoyo de brigadas enviadas por las provincias de Neuquén, Río Negro, Santiago del Estero y Córdoba, en lo que fue calificado como uno de los operativos más complejos de los últimos años en la Patagonia.
Torres adelantó además que a las 19 horas se emitirá un nuevo informe oficial, con datos actualizados sobre la evolución del incendio y el estado general de la emergencia.
El clima, un aliado clave en las próximas horas
En paralelo al avance del operativo, el pronóstico meteorológico trae una cuota de alivio. Según datos del sitio especializado Meteored, se esperan lluvias durante la tarde y la noche en la zona de El Hoyo y Epuyén, con precipitaciones de variada intensidad que podrían comenzar cerca de las 16 horas.
Si bien para el jueves 15 de enero no se prevén nuevas lluvias, los especialistas remarcan que estas precipitaciones serán fundamentales para consolidar el control del fuego y evitar posibles reactivaciones, en una región castigada por la sequía y los incendios intencionales.
Tras semanas dramáticas, la combinación del trabajo en tierra y la ayuda del clima abre una ventana de esperanza para las comunidades afectadas por uno de los incendios forestales más graves registrados en Chubut en los últimos años.






