Desde este viernes 2 de enero comenzó a regir el nuevo esquema de bandas cambiarias para el dólar, una de las principales apuestas del Gobierno para fortalecer las reservas y darle mayor previsibilidad al mercado. Tal como había anticipado el ministro de Economía, Luis Caputo, el sistema mantiene un piso y un techo para la cotización, pero introduce un cambio clave: las bandas ahora se ajustan según la inflación que mide el INDEC.
De esta manera, el dólar oficial deja atrás el esquema de devaluación controlada del 1% mensual y pasa a corregirse en línea con el Índice de Precios al Consumidor (IPC), con un desfasaje de dos meses. El objetivo es evitar el atraso cambiario y generar condiciones para que el Banco Central de la República Argentina pueda acumular reservas sin presionar al mercado.
Cómo funciona el nuevo sistema de bandas
Con la actualización del régimen, la brecha entre el piso y el techo de la banda cambiaria se amplía de forma significativa. En enero, la corrección aplicada es del 2,5%, correspondiente a la inflación de noviembre de 2025, lo que implica un techo sensiblemente más alto respecto del esquema anterior.
Este nuevo margen le permite al Banco Central comprar dólares sin necesidad de intervenir por perforaciones del piso o del techo, como ocurría antes. En la práctica, el BCRA podrá adquirir hasta el 5% del volumen diario operado, lo que hoy equivale a unos USD 400 millones.
Según estimaciones oficiales, si la macroeconomía se mantiene estable, este mecanismo permitiría sumar hasta USD 10.000 millones en reservas durante 2026, sin generar impactos inflacionarios adicionales.
Impacto en los mercados
La reacción inicial del mercado fue positiva. En la primera rueda del año, el riesgo país cayó 15 puntos y se ubicó en 557 unidades, el nivel más bajo desde mediados de diciembre. Los bonos argentinos mostraron subas y, aunque las acciones que cotizan en Wall Street tuvieron un comportamiento dispar, el balance fue moderadamente favorable.
En tanto, el dólar oficial avanzó $15 y se ofreció a $1.495 en el Banco Nación, reflejando el inicio del nuevo esquema.
El compromiso con el FMI
El fortalecimiento de las reservas es una de las metas pendientes del acuerdo de facilidades extendidas con el Fondo Monetario Internacional. Caputo reconoció que durante 2025 buena parte de los dólares obtenidos debieron destinarse al pago de deuda, debido a la falta de acceso de Argentina a los mercados internacionales.
Ahora, el Gobierno confía en que el superávit fiscal y la desaceleración de la inflación permitan comprar divisas para reforzar las reservas y no solo para afrontar vencimientos.
Dólar, inflación y poder adquisitivo
Con el nuevo sistema, el dólar deja de quedar “pisado” frente a la inflación. Entre enero de 2025 y enero de 2026, la cotización oficial subió 43%, superando a la inflación anual estimada y consolidando la pérdida de poder adquisitivo del peso.
El presidente Javier Milei sostiene que la inflación dejará de ser una preocupación central en la segunda mitad del año. Si ese escenario se cumple, el ajuste de las bandas será menor, pero el esquema seguirá brindando al Banco Central un mayor margen de maniobra.
El nuevo régimen marca así un cambio estructural en la política cambiaria: más flexibilidad para el dólar, más margen para el BCRA y una apuesta fuerte a la acumulación de reservas, aunque con una certeza clara hacia adelante: el peso ya no volverá a apreciarse frente a la divisa estadounidense.






