La media sanción del Presupuesto 2026 mejoró el clima financiero. El riesgo país se mantiene en torno a los 560 puntos, el Merval en dólares avanzó con fuerza y el dólar oficial cerró sin sobresaltos.
La semana cerró con señales alentadoras para el Gobierno en los mercados financieros. La evolución del Presupuesto 2026 en el Congreso, junto con las recientes medidas del Banco Central, fue leída de manera positiva por los inversores, tanto locales como internacionales. El resultado fue un mejor desempeño de las acciones, estabilidad cambiaria y una leve mejora en la percepción de riesgo.
El dólar oficial del Banco Nación finalizó la semana en $1.475, sin variaciones significativas, mientras que el riesgo país se ubicó en 568 puntos, consolidándose en un rango que los analistas consideran compatible con un escenario de mayor previsibilidad macroeconómica.
Wall Street mejora su mirada sobre la Argentina
Uno de los datos más relevantes de la semana fue la decisión de Standard & Poor’s de elevar la calificación crediticia de la Argentina de CCC a CCC+, un movimiento moderado pero simbólico que refleja una expectativa más favorable respecto de la capacidad de pago del país.
Si bien la Argentina continúa dentro del grupo de calificación especulativa —lejos aún del ansiado grado de inversión—, el cambio fue interpretado como un paso en la dirección correcta, especialmente luego de la fuerte caída del riesgo país tras la victoria electoral de Javier Milei en octubre.
En aquel momento, el indicador superaba los 1.200 puntos y hoy se mantiene cerca de los 550, una mejora sustancial para los estándares argentinos recientes.
Acciones en alza y protagonismo del sector bancario
El índice Merval medido en dólares cerró la semana en torno a los 2.050 puntos, con una suba cercana al 5% en la última rueda. El movimiento fue liderado por las acciones bancarias, que reaccionaron con fuerza ante un escenario de mayor orden fiscal y expectativas de continuidad del programa económico.
Entre las principales subas se destacaron:
- Grupo Supervielle: +11%
- Grupo Financiero Galicia: +8%
- Central Puerto: +7%
- Loma Negra: +7%
Los analistas explican este comportamiento por una combinación de factores: la media sanción del Presupuesto, la expectativa de menor discrecionalidad fiscal y la continuidad del esquema de bandas cambiarias.
Bonos con comportamiento mixto
En el mercado de deuda, los bonos en dólares registraron una suba promedio del 0,6%, aunque con diferencias según el plazo. Los títulos de corto vencimiento mostraron tomas de ganancia, mientras que los bonos de tramo medio continuaron reaccionando de manera favorable a los anuncios del Banco Central.
Los operadores remarcan que el foco está puesto ahora en enero, cuando el Gobierno deberá afrontar vencimientos de deuda sin afectar las reservas ni generar presión inflacionaria. Si ese objetivo se cumple, el riesgo país podría perforar el piso de los 500 puntos en los próximos meses.
Dólar calmo y brecha controlada
En el mercado cambiario, la estabilidad fue la norma. Además del dólar oficial a $1.475, el dólar mayorista se ubicó en $1.456, aún con margen respecto del techo de la banda cambiaria.
El dólar blue, por su parte, cerró en $1.490, manteniendo una brecha moderada y en niveles considerados normales para el mercado argentino.
Este comportamiento refuerza la lectura de que, al menos por ahora, el nuevo esquema cambiario logra contener tensiones y acompañar el proceso de desinflación.
El Presupuesto, clave para la confianza
La media sanción del Presupuesto 2026 fue uno de los principales catalizadores del buen clima financiero. Para los mercados, contar con una ley de gastos aprobada —tras dos años sin presupuesto— es una señal de institucionalidad y previsibilidad.
Persisten, sin embargo, algunas dudas sobre los artículos vinculados a discapacidad y financiamiento universitario, que podrían ser modificados en el Senado o eventualmente vetados. Aun así, los inversores consideran que el Gobierno mantiene el control del rumbo fiscal.
Con estos datos, el cierre de la semana dejó un balance positivo para el Ejecutivo: mercados más tranquilos, señales de confianza externa y una macro que, aunque frágil, muestra signos de estabilización.






