Tras la media sanción en Diputados, la Casa Rosada redefine su estrategia parlamentaria y apuesta a un nuevo dictamen en el Senado para el 29 de diciembre, con cambios puntuales y sin tocar la reforma laboral.
El Gobierno nacional activó una nueva hoja de ruta para lograr la sanción definitiva del Presupuesto 2026 antes de fin de año, luego de celebrar la media sanción obtenida en la Cámara de Diputados. En la Casa Rosada descartan de plano la posibilidad de un veto presidencial y apuestan ahora a introducir modificaciones en el Senado, con el objetivo de preservar el equilibrio fiscal sin reabrir un conflicto político mayor.
La estrategia oficial contempla la firma de un nuevo dictamen este viernes en la Comisión de Presupuesto del Senado, que excluya o morigere los artículos vinculados a la Emergencia en Discapacidad y al Financiamiento Universitario, incorporados durante el debate en Diputados y cuestionados por el Ejecutivo.
La hoja de ruta en el Senado
Según confirmaron fuentes oficiales, el oficialismo busca que el Senado apruebe un dictamen modificado que permita devolver el proyecto a la Cámara baja para su sanción definitiva el lunes 29 de diciembre, último día hábil del período de sesiones extraordinarias.
“No vamos a aceptar un Presupuesto sin equilibrio fiscal”, advirtió un alto funcionario del entorno de Javier Milei, al explicar que la intención es corregir el texto aprobado en Diputados para evitar una ley que comprometa las metas fiscales del Gobierno.
La iniciativa fue consensuada en una reunión de la mesa política realizada el jueves por la tarde en Casa Rosada, mientras se desarrollaba la marcha de la CGT en rechazo a la reforma laboral. El encuentro estuvo encabezado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y contó con la participación de Patricia Bullrich, Martín Menem, Diego Santilli, Santiago Caputo e interlocutores clave del oficialismo en el Congreso.
Sin cambios en la reforma laboral
A diferencia del Presupuesto, el Gobierno dejó en claro que no habrá modificaciones en la reforma laboral, que seguirá su curso parlamentario sin concesiones. En el oficialismo aseguran que el texto ya fue negociado durante más de seis meses en el marco del Consejo de Mayo y que no existe margen para reabrir la discusión.
“La reforma laboral es la que está. No se va a cambiar nada”, señalaron fuentes del Ejecutivo, que además relativizaron el impacto político de la movilización convocada por la CGT. En Casa Rosada minimizaron la protesta y evitaron confrontar públicamente con los dirigentes sindicales.
De todos modos, el propio oficialismo reconoce que el tratamiento de la reforma laboral podría postergarse hasta febrero, ante la dificultad de reunir consensos inmediatos en el Senado.
Milei, al margen de la mesa política
Llamó la atención que el presidente Javier Milei no participara de la reunión donde se definió la nueva estrategia parlamentaria. Si bien se encontraba en su despacho de Casa Rosada, el mandatario estuvo abocado a tareas administrativas y delegó la negociación política en su equipo más cercano.
En el Gobierno destacaron como un logro central que, por primera vez desde el inicio de la gestión, el Presidente cuente con una media sanción del Presupuesto. “Es un triunfo político y una señal de gobernabilidad”, remarcaron fuentes oficiales.
Objetivo: evitar un nuevo veto presidencial
La prioridad del Ejecutivo es evitar un escenario en el que Milei deba vetar el Presupuesto, una herramienta clave para ordenar las cuentas públicas y sostener el programa económico. Por eso, la estrategia apunta a corregir el texto en el Senado, volver a Diputados y cerrar la ley antes del cierre del año legislativo.
En paralelo, el Gobierno también celebró la media sanción de la ley de Inocencia Fiscal, que consideran una señal positiva para los mercados, en una semana donde los indicadores financieros mostraron estabilidad y baja del riesgo país.
En un comunicado oficial, Presidencia sostuvo que el Presupuesto 2026 es una “herramienta clave para garantizar el equilibrio fiscal, ordenar las cuentas públicas y sentar las bases del nuevo modelo económico”, y ratificó la intención de avanzar luego con las reformas estructurales que el Gobierno considera centrales para 2026.






