El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva ratificó su histórica posición sobre el reclamo argentino por el archipiélago y aseguró que se trata de una política de Estado que trasciende las diferencias entre ambos gobiernos.

Brasil volvió a expresar su respaldo al reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas y sostuvo que su posición se mantiene independientemente de las diferencias políticas entre los gobiernos de Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva.

La definición fue realizada por Eduardo Uziel, encargado de Negocios de Brasil en Argentina, durante la celebración oficial por el Día Nacional de Brasil en el Teatro Colón de Buenos Aires.

El diplomático remarcó que el apoyo brasileño constituye una política de Estado y que la relación entre ambos países está por encima de las diferencias ideológicas o coyunturales entre sus dirigentes.

Brasil ratificó su posición sobre Malvinas

Ante políticos, legisladores, empresarios y representantes diplomáticos, Uziel destacó la histórica relación entre Argentina y Brasil y aseguró que el vínculo bilateral trasciende a los gobiernos de turno.

El funcionario sostuvo que la relación es “mayor que cualquier fantasía, más fuerte que cualquier mezquindad o temporaria miopía”.

La declaración cobra especial relevancia en momentos en que el Gobierno argentino volvió a colocar la cuestión Malvinas entre los temas centrales de su agenda política y diplomática.

El respaldo se produce en medio de las diferencias entre Milei y Lula

La posición brasileña sobre Malvinas se mantiene pese a las tensiones que atraviesa actualmente la relación entre Milei y Lula.

Durante los últimos meses se registraron nuevos cruces entre ambos gobiernos. El canciller brasileño, Mauro Vieira, llegó a reclamar que cesaran las críticas contra el mandatario de Brasil como condición para avanzar en una normalización del vínculo bilateral.

Las diferencias se profundizaron luego de que Milei replicara en sus redes sociales cuestionamientos del congresista estadounidense Carlos A. Giménez contra Lula.

A pesar de ese escenario, Brasil dejó en claro que las diferencias políticas actuales no modifican su respaldo histórico a la Argentina en el reclamo por las Islas Malvinas.