A más de dos semanas de la desaparición de Pedro Kreder (79) y Juana Morales (69) en Comodoro Rivadavia, la investigación tomó un giro clave. El ministro de Seguridad de Chubut, Héctor Iturrioz, confirmó que los operativos ya no se orientan a un rescate, sino a una recuperación:
“Estamos buscando personas fallecidas”, dijo, marcando un antes y un después en el caso que conmueve a toda la provincia.
El matrimonio, ambos jubilados, había salido a pasear el 12 de octubre. La camioneta Toyota Hilux fue hallada días después, encajada en un zanjón de difícil acceso, con todos los objetos personales intactos —carpa, provisiones, dinero y documentación—, pero sin los celulares.
Los operativos se concentran en Caleta Córdova y Rocas Coloradas, zonas de terreno hostil y sin señal telefónica. Participan más de 100 efectivos, drones, helicópteros, caballos y canes especializados, además de rescatistas voluntarios.
La familia no cree que se hayan perdido por sus propios medios. “Mi papá conocía la zona, no hubiera ido ahí voluntariamente”, aseguró Gabriela Kreder, su hija, quien sospecha que fueron interceptados.
Mientras tanto, los investigadores analizan todas las hipótesis, incluyendo la posibilidad de un accidente en los sumideros naturales del terreno. “Son formaciones que tragan todo, pero no hallamos ninguna cerca del vehículo”, explicó el especialista Luis Zúñiga.
Con más de 50 kilómetros rastrillados y sin rastros de los jubilados, el operativo es uno de los más grandes en la historia reciente de la provincia. “No hay huellas ni pisadas. Es como si se hubieran esfumado”, describió un rescatista.
La comunidad de Comodoro Rivadavia continúa acompañando a las familias con el hashtag #BuscamosaPedroYJuana, mientras la esperanza y el dolor se mezclan en la búsqueda más angustiante de los últimos años en Chubut.






