Río de Janeiro vivió este martes una de las jornadas más violentas de los últimos años. La “Operación Contención”, desplegada por más de 2.500 agentes en los complejos de Penha y Alemão, dejó más de 60 muertos y al menos 80 detenidos. Los enfrentamientos con el grupo narco Comando Vermelho revelaron un nivel de organización y poder de fuego inédito: los criminales utilizaron drones con explosivos, fusiles de asalto y protagonizaron saqueos en supermercados cercanos.
La Policía Civil y la Policía Militar ejecutaron más de 100 órdenes de detención y 150 allanamientos, en el marco de un operativo sin precedentes en la ciudad. Imágenes oficiales mostraron drones lanzando artefactos explosivos sobre los agentes de élite de la Coordenadoria de Recursos Especiais (Core), aunque no se registraron heridos por ese tipo de ataque. Sí se confirmó la muerte de cuatro policías en los tiroteos.
Videos grabados por vecinos muestran ráfagas que superaban los 200 disparos por minuto, barricadas ardiendo y vehículos destruidos. El gobernador Cláudio Castro, del Partido Liberal, calificó los hechos como un caso de “narcoterrorismo”:
“Así es como los delincuentes reciben a la policía: con bombas lanzadas desde drones. Esto ya no es delito común, es narcoterrorismo”, declaró.
Impacto en la ciudad
Las autoridades de Río informaron que cinco centros de salud suspendieron la atención y que 45 escuelas permanecen cerradas por seguridad. Ambulancias y servicios públicos operan con restricciones en la zona norte, epicentro de los combates.
El operativo fue coordinado por la Delegacia de Repressão a Entorpecentes (DRE) con apoyo del Ministerio Público de Río de Janeiro (MPRJ), y contó con participación de unidades del Comando de Operaciones Especiales (COE), Subsecretaría de Inteligencia y Grupos de Rescate. Según la investigación, al menos 30 sospechosos provenían del estado de Pará, lo que evidencia la expansión nacional del Comando Vermelho.
El gobernador aseguró que el Estado “no retrocederá” y que la ofensiva continuará “con estrategia y tecnología” para frenar el avance del narcotráfico en la región.






