La mañana del lunes comenzó con fuertes complicaciones para miles de usuarios del sistema ferroviario del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), tras una serie de fallas técnicas que impactaron en varias líneas y generaron demoras, cancelaciones y estaciones colapsadas.
El inconveniente principal se originó en la estación Gerli, afectando el normal funcionamiento de la Línea Roca. Los ramales que conectan Plaza Constitución con Alejandro Korn, Ezeiza y Bosques vía Temperley fueron los más perjudicados, con retrasos que llegaron a los 30 minutos y servicios que debieron ser cancelados o modificados.
Desde Trenes Argentinos indicaron que la situación comenzó a regularizarse de forma gradual a partir de las primeras horas de la mañana, aunque con frecuencias aún inestables y cronogramas alterados.
El impacto se sintió rápidamente en los pasajeros. Las estaciones se llenaron de usuarios que aguardaban información, mientras que las formaciones circularon con una alta ocupación, incrementando el malestar generalizado. La falta de precisiones en tiempo real agravó la situación y derivó en múltiples reclamos en redes sociales.
La crisis no se limitó a una sola línea. En la Línea Mitre, problemas operativos obligaron a suspender los servicios en los ramales Suárez y Mitre, además de generar interrupciones en otros tramos durante varias horas.
En tanto, la Línea Belgrano Sur también registró demoras y cancelaciones en distintos servicios, especialmente en los ramales hacia González Catán y Marinos del Crucero General Belgrano, profundizando el colapso del sistema.
Si bien con el paso de las horas los servicios comenzaron a normalizarse, la jornada dejó expuesta la vulnerabilidad del sistema ferroviario ante fallas técnicas y la falta de respuesta inmediata para contener el impacto en los usuarios.






