El Índice de Precios al Consumidor fue del 2,1% en mayo y acumuló un incremento del 14,7% en los primeros cinco meses de 2026.
La inflación de mayo se ubicó en el 2,1% y registró una nueva desaceleración respecto de abril, cuando había alcanzado el 2,6%, según informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Con este resultado, el Índice de Precios al Consumidor acumuló una suba del 14,7% en lo que va de 2026 y marcó uno de los registros mensuales más bajos de los últimos meses.
La cifra fue recibida con optimismo por el Gobierno nacional, que considera la desaceleración inflacionaria como uno de los principales objetivos de su programa económico. Desde la administración de Javier Milei sostienen que la tendencia descendente podría profundizarse durante el segundo semestre.
El dato oficial se ubicó en línea con las estimaciones que habían anticipado distintos analistas privados y organismos económicos durante las últimas semanas.
Entre los factores que contribuyeron a moderar el índice se destacó una menor presión de los precios estacionales y una desaceleración en varios rubros vinculados al consumo masivo.
Sin embargo, algunos sectores continuaron mostrando aumentos por encima del promedio general. Educación y Salud volvieron a figurar entre las divisiones con mayores incrementos, impulsadas por actualizaciones en cuotas de colegios privados y servicios de medicina prepaga.
Por su parte, los alimentos mantuvieron una incidencia importante dentro de la estructura del índice, especialmente por los aumentos registrados en verduras, lácteos y productos derivados de cereales.
El resultado de mayo fortalece las expectativas oficiales de seguir reduciendo la inflación mensual durante los próximos meses, aunque economistas advierten que aún persisten desafíos vinculados al comportamiento de los precios regulados, los servicios y el consumo interno.
Con este nuevo dato, la evolución de la inflación continuará siendo uno de los principales indicadores observados por el mercado, las empresas y los hogares argentinos en un contexto de fuerte ajuste económico y reacomodamiento de precios relativos.





