El operativo policial más grande en años dejó al menos 132 muertos y más de 100 detenidos en Río de Janeiro, luego de que el grupo criminal Comando Vermelho (CV) enfrentara a la Policía con armas de guerra, autos incendiados y drones cargados con granadas.
La violencia estalló en los complejos de Alemão y Penha, en la zona norte de la ciudad, convertidos en el epicentro del narcotráfico brasileño.

Una guerra urbana sin precedentes

Más de 2.500 efectivos de las policías Civil y Militar participaron de la llamada “Operación Contención”, que apuntó a desarticular la estructura del Comando Vermelho. La respuesta del grupo fue feroz: barricadas con autos en llamas, ataques aéreos con drones explosivos y tiroteos que duraron horas.
Las autoridades brasileñas calificaron el episodio como “narcoterrorismo”, mientras que el gobernador Cláudio Castropidió apoyo federal ante “una guerra que Río no puede librar solo”.

Qué es el Comando Vermelho

El Comando Vermelho —“Comando Rojo” en español— nació a fines de los años 70 en la prisión de Ilha Grande, donde presos comunes convivieron con militantes políticos de la dictadura militar. De esa mezcla surgió una organización con disciplina, jerarquía y un lema que aún hoy utilizan: “Paz, justicia y libertad”.

Durante los 80 y 90, el grupo extendió su dominio en las favelas de Río, controlando el tráfico de drogas y armas y cobrando tributos a los jefes locales. Con el tiempo se expandió a otros estados y países limítrofes, convirtiéndose en una red criminal transnacional.
Su poder es tal que, en muchas comunidades, funciona como un Estado paralelo, controlando la seguridad, los servicios y el flujo económico.

Entre sus líderes históricos se destacan Fernandinho Beira-Mar, capturado en 2001, y Elias Maluco, autor del asesinato del periodista Tim Lopes. Aunque presos, ambos siguen teniendo influencia sobre la estructura del CV.

La caída del jefe del Comando Vermelho

Durante el operativo, la Policía detuvo a Edgar Alves Andrade, alias “Doca da Penha” o “Urso”, considerado el jefe actual del Comando Vermelho y principal enlace de las rutas de cocaína desde Río hacia el exterior. Su captura fue considerada un golpe clave para el gobierno estadual.

El saldo de la tragedia

Con más de 130 muertos y decenas de heridos, la operación dejó una imagen devastadora: familiares reconociendo cuerpos en las calles y barrios enteros bajo fuego. Las escenas revelan el contraste entre el Río turístico y el Río real, marcado por la desigualdad, la violencia y el poder del narcotráfico.