Un millón de personas compraron divisas en junio por más de 2.400 millones de dólares. Aumenta la presión cambiaria y se intensifica el uso de moneda extranjera para turismo y consumos con tarjeta. Las proyecciones privadas anticipan un tipo de cambio en alza para fin de año.

En un contexto de creciente incertidumbre económica y con las elecciones nacionales a la vuelta de la esquina, la compra minorista de dólares registró un fuerte aumento durante el mes de junio. Según datos oficiales del Banco Central, un total de 1.000.000 de personas humanas adquirieron divisas por un monto que alcanzó los 2.416 millones de dólares, superando los registros de mayo.

La tendencia refleja un marcado incremento en la demanda de moneda extranjera por parte del público, impulsada tanto por motivos de atesoramiento como por la necesidad de cancelar consumos con tarjeta vinculados al turismo. De hecho, los egresos bajo el concepto «Viajes, pasajes y otros pagos con tarjeta» ascendieron a 863 millones de dólares, una cifra significativa que marca el ritmo de los gastos de argentinos en el exterior.

En el mismo informe del Mercado de Cambios y Balance Cambiario, el BCRA destacó que un 70% de esos egresos fueron financiados con fondos en moneda extranjera por parte de los clientes. Este mecanismo ayuda a reducir el impacto deficitario en el mercado de cambios, ya que los dólares ingresan nuevamente al sistema a través de su venta por parte de las entidades financieras.

Mientras tanto, la cuenta corriente del balance cambiario arrojó en junio un superávit de 2.158 millones de dólares, impulsado por ingresos netos en la cuenta «Bienes», que sumaron 3.376 millones, aunque parcialmente compensados por salidas en los rubros de servicios, ingreso primario y secundario.

Este panorama se desarrolla en medio de una renovada presión cambiaria, donde el dólar blue se mantiene por encima de los $1.300 y los pronósticos privados anticipan una evolución alcista del tipo de cambio. Un relevamiento de FocusEconomics, que incluye proyecciones de más de 40 bancos y consultoras, estima que el dólar oficial podría cerrar 2025 en $1.355,8 y escalar hasta $1.589,8 en 2026.

Entre las estimaciones más conservadoras para este año se encuentran Credicorp Capital ($1.150), Econométrica ($1.164) y Pezco Economics ($1.229). En el otro extremo, firmas como Empiria Consultores, Oxford Economics e Invecq proyectan un valor cercano o superior a los $1.500 para diciembre.

Las mayores divergencias se observan en los pronósticos para 2026, con algunos analistas advirtiendo que el dólar podría superar los $2.000, mientras otros mantienen una visión más moderada con niveles cercanos a $1.250.

La aceleración de la dolarización minorista se da en un clima de expectativas económicas poco claras y con el antecedente reciente de la eliminación del cepo cambiario. La cercanía de las elecciones del 26 de octubre también juega un papel clave en la estrategia de cobertura de los ahorristas, que buscan preservar el valor de sus ingresos ante un posible escenario devaluatorio o mayor volatilidad en el mercado.