El Presidente encabezó el acto inaugural de la Exposición Rural con anuncios decisivos para el agro. La medida incluye reducciones permanentes de derechos de exportación para carne, soja, maíz y girasol.

Javier Milei eligió el escenario de la Exposición Rural de Palermo para oficializar un giro esperado por el sector agropecuario: la eliminación progresiva y permanente de retenciones a productos estratégicos. Acompañado por la secretaria general Karina Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, el jefe de Estado fue recibido con aplausos por productores rurales y empresarios del agro.

Entre los puntos más destacados, se confirmó la baja de retenciones a la carne bovina y aviar del 6,75% al 5%; al maíz y el sorgo, del 12% al 9,5%; al girasol, del 7% y 5% al 5,5% y 4% respectivamente; mientras que la soja —ícono del conflicto entre el agro y el kirchnerismo— pasará del 33% al 26%, y sus derivados del 31% al 24,5%.

“Esta es una señal concreta de que confiamos en el campo como el motor genuino del desarrollo económico argentino. Mientras esté al frente del Poder Ejecutivo, estas reducciones serán definitivas”, enfatizó Milei, en medio de una ovación general.

La medida no sólo impacta directamente sobre la rentabilidad de las cadenas agroindustriales, sino que también busca oxigenar las economías regionales y brindar previsibilidad de largo plazo para el inversor rural. Varios gobernadores de provincias agrícolas celebraron la decisión, aunque solicitaron una agenda federal para infraestructura y acceso a mercados internacionales.

En ese marco, Nicolás Pino, titular de la Sociedad Rural Argentina, subrayó que “las retenciones no son solo un problema del campo; son una traba para el crecimiento del país”. Además, sostuvo que en las últimas dos décadas “el Estado se ha apropiado de más de 200.000 millones de dólares del agro, sin generar ninguna mejora estructural”.

El acto también tuvo ribetes políticos. La vicepresidenta Victoria Villarruel no asistió por diferencias de protocolo con Presidencia, alimentando versiones sobre la interna libertaria. Mientras tanto, el jefe de Gobierno porteño Jorge Macri estuvo presente, pero no interactuó con Milei, pese a estar separados por sólo un par de asientos.

Durante su intervención, el Presidente también ratificó su veto a las leyes aprobadas por el Congreso que afectan el equilibrio fiscal, y cargó contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner por sus políticas hacia el sector. “El campo no es yuyo; es innovación, es inversión, es trabajo genuino”, sentenció.

El anuncio llega en un momento clave: cuando la Casa Rosada busca consolidar su relación con el interior productivo y transformar la agenda económica en una narrativa de recuperación y crecimiento.